La Página Web por Paula Huertas Herrera. 2º ESO IES Pablo de Olavide. La Luisiana-El Campillo. Sevilla.

La pagina web

Luisa caminaba pensativa hacia su casa. Había estado todo el día recorriendo la ciudad, sobre todo por la zona industrial, ya que quería repartir su currículo para ver si esta vez tenía suerte. Era licenciada en astronomía, también fue la primera de su promoción y por ello tenía un currículo espectacular. Era muy estudiosa y siempre se apuntaba a extraescolares para subir nota, siempre pensando en el gran futuro que le esperaba.

Mientras llegaba a su casa se estaba preguntando, ¿por qué no me habrán llamado de ninguna empresa aún?, ¿Qué he podido hacer mal? Para ella, lo de la lucha por la igualdad era algo bastante lejano ya que, desde su experiencia personal, en su familia nunca había visto alguna discriminación por el simple hecho de ser mujer. Siempre veía que había igualdad en casa y que nunca había ningún indicio de discriminación. Ella, aún, no se había dado cuenta de su situación hasta que se topó con la realidad.

Al llegar a casa, sus padres y hermanos le preguntaron que si había tenido suerte y ella negó con la cabeza. los demás se entristecieron un poco ya que Luisa llevaba semanas echando el currículo y aún no la habían llamado, pese a lo espléndido que este era.

Luisa, al llegar a su habitación, empezó a replantearse un montón de situaciones cotidianas, no solo dentro de su familia, sino también en su ambiente de amigos y académico. Una de las preguntas que más curiosidad le dio fue: ¿por qué el número de mujeres es tan escaso en carreras técnicas? Estuvo bastante tiempo pensando una respuesta, pero al final, cogió el ordenador y la busco en Internet. La respuesta hacia esta pregunta era porque solo una de cada cuatro personas matriculadas en carreras técnicas es mujer, muy pocas comparado con los hombres. Esta contestación la escribió en una libreta, ya que tenía una gran idea en mente.

Otra pregunta que se le vino a la cabeza fue:¿es verdad que existen profesiones que tradicionalmente la han desempeñado hombres y otras que solo las han desempeñado mujeres? Esta pregunta no le hizo falta buscarla en Internet ya que sabia la respuesta, por lo que solo cogió el librillo y escribió lo que pensaba; la respuesta era sí. Por ejemplo: cuando pensamos en los trabajos generados en el sector de la construcción, lo primero que se nos viene a la cabeza son los hombres. Nos cuesta imaginarnos a una mujer en estas ocupaciones tradicionalmente consideradas como «masculinas´´.

A pesar de que las mujeres entran cada vez con más fuerza al mercado laboral, esto continúa igual. Otro ejemplo es el trabajo del cuidado de los hogares, es decir, limpiar la casa, llevar los niños al colegio, hacer compras… Cuando pensamos en esto, se nos viene a la cabeza una mujer, ya que encima ver a un hombre limpiando es antimasculino y está mal visto, ya que no estamos acostumbrados a estas situaciones.

Después de un rato pensando más preguntas para su libreta, decidió ir a preguntarle a su abuela las limitaciones de las mujeres en el pasado y a lo largo de la historia ya que este tema le provocaba bastante curiosidad, y más aún tras haber estado navegando por internet un buen rato. Como era demasiado tarde, concluyó en ir al día siguiente a visitarla.

Al día siguiente, al llegar a casa de su abuela, y como todavía no la habían llamado de ninguna empresa, le contó su situación a la anciana y las dudas que tenía sobre las barreras que ella tuvo. Esta le sonrió y le prestó atención en cada una de las preguntas que su nieta le hacía.

 Al salir de casa de su abuela, estuvo recapacitando sobre lo que esta le había dicho. Pese a toda la información que su abuela le había proporcionado, ella decidió ir a la biblioteca para buscar más información y contrastarla. También se llevó su libreta para seguir coleccionando más información para la gran idea que tenía pensada y planteada.

Como Luisa pensaba, en el pasado las mujeres habían sido las grandes olvidadas; sin embargo, su papel en la historia de la humanidad ha sido fundamental. Muchas de ellas utilizaron su imaginación, voluntad y fuerzas para ayudar en la construcción de una sociedad más justa para mujeres y hombres. Demasiadas mujeres, sobre todo las que intentaron salirse de la norma, tuvieron que luchar contra la incomprensión de la sociedad de su tiempo, o contra la dictadura o contra el racismo, o simplemente contra una absurda discriminación basada en el sexo, la clase social o la identidad étnica. Algunas de ellas han pasado a la posterioridad, pero muchas han caído en el olvido.

En la prehistoria, según los numerosos libros que Luisa leyó en la biblioteca, las mujeres fueron las que recogían los productos vegetales, también fueron las que condujeron a la sociedad a la siguiente tapa, el Neolítico. Después, aprendieron a sanar y hornear cerámica, ayudando a la sociedad en todo momento. Por otro lado, en el antiguo Egipto las mujeres tuvieron gran libertad de movimientos. Podían ejercer una gran variedad de oficios, andar libremente por las calles, comprar y vender, recibir herencias y tener acceso a la educación, pese a que las campesinas desarrollaban un trabajo bastante duro física y psicológicamente. En esa época, las mujeres no estaban sometidas a los hombres, sino que gozaban de un cierto estatus de igualdad.

Después de pensar sobre la intensa charla que tuvo con su abuela y sobre su estancia en la biblioteca, Luisa empezó a tomar conciencia de las limitaciones y barreras que se encuentran en su camino, tanto personal como laboral, por el simple hecho de ser mujer.

Luisa estuvo dándole vueltas a la idea que tenía en mente y finalmente pensó que era una muy buena idea. Durante esos días no la habían llamado y también estuvo repartiendo el currículo por las afueras de la ciudad para probar suerte, pero nada. Así que no se lo pensó dos veces y se puso manos a la obra. Tenía pensado formarse y luchar contra todo tipo de estereotipos sobre la mujer. Y contra cualquier tipo de violencia y de desigualdad. También creo una página web en la que ella contaba su día a día, al igual que las desigualdades que ella notaba. En esta página web, otras personas del mundo podían contar su semana y/o también su historia; o bien sobre ellas o sobre sus antepasados. Cada semana, Luisa hacia una pregunta en la que todos los que estaban en la página web se replanteaban un montón de cuestiones sobre la desigualdad y sobre temas que abarcaban todas las limitaciones y barreras de la mujer. Uno de los primeros inconvenientes que encuentra esta asociación de mujeres en la sensibilización social con el tema de la igualdad de género, además de la escasa formación de la sociedad.

De esta manera, Luisa, comienza el camino por un mundo machista y donde domina una cultura desfasada: el hombre sigue siendo el centro de todo y la mujer, aun recién establecidas las leyes de igualdad, se ve abstraída en el total de los abandonos de muchos ámbitos de su vida.

La dificultad de Luisa no es más que la dificultad de todas y cada una de nosotras en nuestra lucha diaria. El feminismo es un movimiento social que pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y unos derechos que tradicionalmente han estado reservados para los hombres, es decir, el feminismo no hace más que luchar contra el orden establecido, contras las desigualdades que rodean a las mujeres por el simple hecho de ser mujer. Por lo tanto, para muchos la palabra «feminismo´´ es empleada como insulto para intentar herir a las mujeres, junto con otros muchos comentarios como: ve ya a lavar los platos. Por lo que para ellos el feminismo es un impertinente, puesto que, si el poder sigue estando en un gran porcentaje en manos de los hombres, según ellos, ¿para qué van a ceder parte de él?

Después de unos meses, en los cuales seguía formándose y publicando cosas en su red social, una empresa la llamó. No era una en la que ella le hubiese echado el currículo, pero era una que estaba constituida solo por mujeres, la cual le gustó mucho ya que compartían las mismas ideas que ella. Así que, después de una entrevista, la contrataron y se dedicó a viajar dando charlas por el mundo sobre la igualdad y sobre que las limitaciones y barreras que las mujeres deberían ser eliminadas de inmediato.

AUTORA: Paula Huertas Herrera. 2º ESO IES Pablo de Olavide. La Luisiana-El Campillo.

Relato ganador del premio del concurso «Yo cuento, tú cuentas, ella y él cuentan”. Mujeres del Guadalquivir.

Cuestión de fidelidad. Reflexión. Por el Dr. Roberto González. Desde el H. J.R. Jiménez de Huelva.

Creo que hechos como el que sigue, deben contarse. Estas cosas deben saberse, conocerse, extenderse por la red, deben servir para reflexionar y saber que no vivimos solos en una isla, y que existe amor en el mundo, que es el motor que hace que esta “rueda” siga girando, para ser mejores seres humanos, en este camino que llamamos vida.

La fidelidad es una virtud que existiendo en el mundo, cada vez es menor en la actualidad. Donde priman los valores materiales como objetivo de los éxitos buscados, Como el oro del dorado.
Uno de los días de este último verano, como en otros días, llegó Felipe ( hombre de mediana edad, onubense de nacimiento, quien sufría desde hace tiempo una dolencia que le obligaba a presentarse al menos 2 veces por semana al centro de hemodiálisis del Hospital Juan Ramón JiménezHuelva), y siempre acompañado por una perrita (Cuyo nombre no logramos descubrir) de color blanco-grisáceo con algunos lamparones negros, humilde, sencilla no muy agraciada, pero tierna mirada, No es de raza especial- ( nada que ver con esos caninos que vemos en la televisión, vestidos de diseño, tejidos caros, que sus dueños adornan con piezas doradas, llevan a restaurantes y hoteles exclusivos, acuden a la peluquería, viajan en primera, etc., etc.). NO, no nuestra protagonista es pues, humilde, sencilla, pero cariñosa y sobretodo fiel, ¡haaa eso si! Fiel. daba a nuestro Felipe la compañía que necesitaba sin ninguna duda.

Cada vez que acudía a aquellas tediosas horas de diálisis, se despedían en la puerta de entrada del hospital, la puerta de entrada a su recuperación de vida, la diálisis.
Ella se quedaba tranquila junto a aquella puerta, en la certeza que pasado el tiempo aparecía, como en efecto ocurría, ambos satisfechos, uno con mas vida y feliz reencuentro, y ella feliz de volverlo a tener a su lado, movía la colita, se abrazaban y juntos emprendían el regreso a casa.- quien sabe que pasaba por dentro de este animal mientras Felipe reaparecía-.

Uno de los días, se despidieron como siempre ala puerta del hospital, seguramente uno le dijo al otro, ¡ hay vuelvo!¡Tranquila! la otra con pequeños sonidos de contento, y moviendo la cola, se sentó a esperar como siempre. Pero aquel día, Felipe no salió, Felipe sufrió complicaciones que obligaron a su ingreso hospitalario, y se desencadenaron hechos, que lo llevaron al fallecimiento. Felipe murió, y nadie se ocupó de informarle a la perrita que fielmente seguía esperando a la puerta del hospital. su coloración blanquecina con manchas negras, se fue volviendo mas sucia con el paso de los días, y en sus ojos, tristeza y angustia adivinaban los que entrando y saliendo del hospital posaban su mirada sobre ella. Con el paso de los días, se hizo comentado el hecho de que había una perrita que estaba a la puerta del hospital, bajo calor, sin comer y sin beber, siempre al borde de la entrada donde seguramente seguía esperando que apareciera Felipe, como siempre y por años lo había hecho, salvo esta vez.

Las personas se apiadaron y le ofrecían agua para beber y alimentos para comer, gente del hospital, incluso hubo algunos que la adecentaron un poco, ella volvía al mismo lugar a esperar.

Nadie conocía la historia que aquí se ha empezado a contar, la perra siguió y siguió, no desmayaba en su presencia, no abandonaba su esperanza, sufría y se mantenía fuerte ante la angustia y desesperanza que a cada caída de sol, transcurría sin aparecer su querido y amado compañero.

Todo aquel que pasaba a su lado repetidamente, se apenaba y sufría casi a la par de la perrita, cuando supieron, por no sé que, circunstancia la verdadera historia de la presencia diaria y mantenida de aquella humilde perrita a la puerta del hospital.

Felipe no volvió, transcurrió más de un mes, sin faltar un solo día, no se movió de su puesto de vigilancia.
Su fidelidad, su amor, su esperanza se mantenía con fuerza inquebrantable.

Un día apareció en escena un señor en el hospital que había estado enfermo y había sido compañero de habitación de Felipe. El sí, había recuperado su salud y abandono el hospital.
En esta cita de revisión, se encontró con los conocidos, médicos, enfermeras, celadores, auxiliares, etc., supo la historia de la perrita y en recuerdo de su compañero de habitación y animado por el personal, decidió adoptar a la perrita.
Fue hacia ella, le pasó la mano por la cabeza y el lomo, la perra dirigió una mirada indescriptible, y apenas emitió un ininteligible sonido, se dejó acariciar y abandonó su puesto por primera vez en 2 meses, con Antonio su nuevo amigo, que le ofrecía cariño y cuidados.

Antes de su marcha, hubo casi como una fiesta entre los que conocían aquella historia. A mi amiga Bea, se le ocurrió que la bautizaran en ese momento con el nombre de Vida, su sugerencia se aceptó de inmediato, y Vida se marchó, cerrando definitivamente esta puerta, para abrir esa otra que se le ofrecía. Se me antoja que miraba solo hacia delante, hacia la luz, con esperanza al futuro y satisfacción del deber cumplido, las heridas se curarían en ese camino.
Tan real como que Uds. Leen, que sirva de motivación, para reflexionar, para mejorar nuestras virtudes, o adquirirlas.

Tan real como que Uds. Leen, que sirva de motivación, para reflexionar, para mejorar nuestras virtudes, o adquirirlas.
¡Seguir Adelante!¡Seguir Adelante! Gracias Bea .

Autor: Dr. Roberto González G.

La Nena y la abuela. La Nena y sus padres. La Nena se hace mayor. Por Juana Morales García

LA NENA y LA ABUELA

La nena es la nieta más pequeña de la familia. Una familia algo peculiar. De abuela católica y padres republicanos. Dos maneras de entender la vida en su crianza, como se podéis imaginar. De igual forma, como la abuela era católica, en casa cuando llegaba el invierno se celebraba la Navidad.

 La nena, una vez mayor, y faltando casi todos sus seres queridos recuerda esta celebración navideña con su abuela, el chacho, la chacha, el tío pepe, los primos y los padres. Cuando empieza a pensar en su pasado los recuerdos le vienen a la mente, haciendo un recorrido instantáneo por su vida, como siempre acompañaba a su abuela, detrás de ella en todo momento. En esta visión del pasado siempre la ve vestida de negro, con su delantal, un pañuelo en la cabeza y su faldón largo también negro. Una vestimenta típica de los años 50 con la que ataviaban las mujeres de edad. Y qué decir de los primos con los que discutía a todas horas por ser, la nena, la sombra de su abuela.

Y en estas fiestas de navidad era cuando la abuela hacia los roscos de anís y mataba los pollos que criaba para esa ocasión. Tampoco faltaba la botella de anís. A cada rato pregonaba a la nena: ¡Esto que no lo toque nadie, es para navidad!, ¡Además, después de la cena iremos a la misa del gallo!

La nena tiene más recuerdos de su familia, donde las ideas republicanas chocan con unas más tradicionales y religiosas. Le recuerda a su abuela que su padre igual no la dejaría ir a misa a escuchar al párroco, mientras la abuela le replicaba que de su padre se encargaba ella y que iría con sus primos. Por otra parte, la madre de la nena, siendo republicana, nunca le puso impedimento porque era la voluntad de la abuela.

LA NENA Y SUS PADRES

Al estallar la Guerra en 1936 el padre de la nena tuvo que marchar al exilio por lo que la voluntad y la opinión de la abuela pesaba mucho en la casa, en un país que se vio ocupado militarmente por el fascismo, en una guerra de muerte contra la izquierda. Diez años duró el exilio, diez años en los que la abuela se responsabilizó de la familia que su hijo había creado, una hija con tres meses y su mujer.

Pasada la Guerra el dictador, Francisco Franco, concedió la amnistía política cuyo requisito para volver a entrar a España desde el exilio era no haber cometido ningún delito de sangre. Pasado el tiempo el padre de la nena volvió a su tierra contra su voluntad porque su mujer no quería marchar al extranjero. Un año después de volver nació la nena en tiempo de postguerra. Su padre cuyo exilio pasó en Francia educó a la nena en la defensa de las libertades individuales y en los principios democráticos. Unos derechos poco entendibles para el régimen de la España del momento y transgresores para el régimen.

El padre de la nena era una persona muy tranquila, pero de carácter firme. Y su madre una mujer trabajadora con sentido del deber, y con una dignidad como persona que mantuvo hasta su muerte. Así que la nena y su hermana, mayor que ella once años, se criaron entre la abuela, católica apostólica y romana, y unos padres republicanos, aprendiendo a respetar todo lo que fuera distinto y todas las ideas políticas, pero sin dejarse influenciar por nadie y menos que nadie lastimara su integridad como ser humano.

La nena fue criada con mucho sentido de la responsabilidad y consecuente con sus actos.  Nunca la condicionó ante cualquier circunstancia el haber nacido mujer. Sus padres la enseñaron a ser una persona libre dentro del régimen de la Dictadura. Una persona libre e independiente que no se dejaba humillar por el hecho de ser mujer. Así enseñaron sus padres a todos sus hijos.

El padre de la Nena murió con sesenta y cinco años sin ver el cambio político por el que tanto luchó, aunque siempre dijo que no había cambo sin revolución. Motivo por el que estamos en una democracia hecha a capricho del capitalismo. La madre con ochenta y dos años sí que vivió el cambio a pesar de que el fascismo lo tenía todo bien atado para la transición.

 

LA NENA SE HACE MAYOR

Con 16 años la Nena se puso a trabajar e hizo nuevos amigos con los que enseguida entró en sintonía, como si se conocieran de toda la vida. De camino a su casa cuando regresaba del trabajo estaba la Escuela Industrial donde estudiaban los jóvenes de mejor posición social de la ciudad. Entre ellos había uno que destacaba por su altura y su aspecto físico. De pelo rizado, tez morena y de una estatura alta para la época. La Nena lo había visto en muchas ocasiones ya que a diario pasaba por la Escuela Industrial. Además, una de sus amigas y compañera de trabajo era prima de este chico tan guapo. La Nena no sabía que era su primo hasta que un día su compañera se saludó con él. Sin prestar mayor atención pasaron unos días y su amiga del trabajo le comentó que su primo vino a su casa, y que si no le importaba presentarle. La Nena en este momento se quedó parada, sobrecogida de la impresión. Le dijo que sí, que no le importaba conocerlo.

Sin esperarlo, al día siguiente, ese chico moreno en el que se había fiado la Nena estaba esperando en la puerta del taller donde trabajaba. Empezaron a andar y poco después del recorrido la compañera de la Nena le presentó a su primo, que a raíz de ese día la acompañó casi a diario a su casa después de salir del trabajo. A la Nena no le disgustaba este gesto, pero no se fiaba mucho de él ya que tenía muchas admiradoras. Pasaron así cinco meses hasta que un día le comentó que se tenía que ir al servicio militar, y que quería dejar formalizada una relación. Contestándole la Nena que de momento se escribirían y que cuando viniera ya hablarían.

Llegó el momento de irse a la mili, como se conocía el servicio militar, y le dijo a la Nena que cada día le escribiría una carta desde la Academia militar de Zaragoza, donde fue destinado haciendo trabajos de chofer del comandante. Como contrapartida la Nena siempre escribía poco, una carta por semana. Y a Juan, ese moreno de ojos negros le sabían a poco quejándose de ello. Pero venía a ver a la Nena con cada permiso, y a los 18 meses terminó el servicio militar y formalizaron la relación.

El padre del novio de la Nena era Policía Armada, así que se podía imaginar el contraste con el padre de la Nena. Un republicano de ideas democráticas con unas ideas más liberales y un consuegro más conservador y sometido a una estricta norma militar. En definitiva, uno de izquierdas y otro de derechas. En esta tesitura, y como era costumbre, los padres del novio pedían la mano de la novia. Las condiciones fueron que cuando visitaran su casa en ningún caso viniera vestido con uniforme de policía. Antonio, en todo momento, mantuvo su palabra y nunca los visitó con uniforme.

            A los tres años de noviazgo la Nena y Juan se casaron. Ese día la madre de la Nena, sin esperarlo, le dio todas las cartas que el novio le escribió durante los dieciocho meses. Cartas que la Nena dejaba por cualquier sitio en la casa después de leerlas. Pasado el tiempo tuvieron tres hijas y un matrimonio feliz, hasta que un día a Juan con la edad de cuarenta y siete años le dio un infarto. A partir de ese momento las cartas que guardó la Nena se las dio a sus hijos y cada año cuando es el aniversario encuadernan una de esas cartas y se la regalan a su madre, la Nena.

Ahora la Nena con 75 años, por ley natural, le faltan la abuela, los tíos, los padres y muchos seres queridos. Nuestro sino en la vida. Pero todos los años cuando se sienta en la mesa por Navidad reúne a toda la familia de antaño en sus recuerdos rellenando ese vacío. Su abuela, sus padres, sus tíos. Ella piensa que mientras estén en sus pensamientos están vivos y se siente acompañada. Además, ella está segura que su abuela, allí donde esté, los sigue juntando en Navidad.

Autora: Juana Morales García. La Luisiana. Sevilla.

Los pueblos por si pero no para sí, sino para la solidaridad. (Blas Infante. Dictadura pedagógica)

LOS PUEBLOS POR SI PERO NO PARA SI, SINO PARA LA SOLIDARIDAD.

Texto extraído por José Montaño.

  “El fin natural de la existencia de un pueblo, es como el de la existencia de un individuo, el de engrandecerse por sí, pero no para sí, sino para la SOLIDARIDAD entre los hombres, ES DECIR: PARA LOS DEMAS PUEBLOS DE LA TIERRA.

A este concepto último, están ordenadas las existencias de los individuos y las de los pueblos. Engrandecerse para otorgar o donar graciosamente, ( por el divino goce de dar) su grandeza espiritual o recursos materiales a los demás pueblos e individuos, a fin de engrandecerlos a todos para la obra común que precisa del concurso de todos, también; hasta de los inútiles, pobres de espíritu y degenerados; porque sin la existencia de éstos, no podrían los ricos de alma ejercitarse en una disciplina necesaria para el común perfeccionamiento: o sea para la realización de la divinidad en la humanidad; y, por tanto, para la efectividad del objetivo humano; Esta disciplina es la PIEDAD. Engrandecerse por sí, por el propio esfuerzo, y por el propio dolor, para dar la grandeza adquirida por sí, graciosamente a los demás movido por el amor a la humana creación.

 Este comunismo que falta por crear, de los individuos, es alma que se necesita también crear en la solidaridad de los pueblos que vendrán a formar la Sociedad comunista universal de lo Porvenir.

 La creación del alma comunista, sino viene a ser afirmada en las patrias, o personalidad común de los individuos que constituyen los pueblos, jamás podrá llegar a existir en los individuos, porque existirían siempre grupo humanos, y sin la creación en ellos de ese alma, jamás podrá entre ellos llegar a ser efectiva la Hermandad, absolutamente necesaria entre los pueblos, para que pueda darse entre los individuos que a esos pueblos viniesen a integrar.

Estas ideas no son nuevas. Conscientemente aplicadas fueron en Andalucía, hace unos ocho años, al constituirse la organización *nacionalista andaluza*: Los definidores del ideal de la existencia de este pueblo, lo encontraron así formulado en Naturaleza, y confirmado con ejemplos elocuentísimos de su interesante y desconocida historia

<<ANDALUCÍA POR SI; PERO NO PARA SI, SINO PARA LA HUMANIDAD>> (Texto extraído literalmente del Libro de D, Blas Infante la Dictadura Pedagógica en sus páginas 230 y 231, Editado en 1922- Edición Fundación Blas Infante 1989)

“Los Tiempos Nuevos, destruyeron las chozas sin edificar el palacio, y los hombres se encuentran a la intemperie” Blas Infante

¡ NO A LA GUERRA ¡

Pepe Montaño

Papá Noël no es símbolo de identidad andaluza, por Rafael Sanmartín, periodista y escritor.

Papá Noël no es símbolo de identidad andaluza

Rafael Sanmartín

          Leyenda por leyenda, la de Papá Noël no es modelo de los Reyes Magos. San Nicolás, posterior, pudiera haber existido, podría, aunque no el que en trineo, de forma atrevida, desafía la fuerza de la gravedad sin alas ni motor, mientras los magos, cuya única diferencia con el supuesto es que no eran reyes, ni magos, sino comerciantes turdetanos, por lo tanto andaluces, quienes mantenían la ancestral costumbre de viajar a Oriente Medio, entonces simplemente Siria, a llevar sus mercancías y traer de allí las que pudieran tener aquí clientela. Si Benedicto XVI no se ha equivocado, esa es otra muestra más de que los Magos de Oriente sí son parte del bagaje cultural andaluz. Aunque el gorro sea frigio, los pseudo simpáticos revolucionarios, que piden acuerdos entre partidos andalucistas después de haberse colocado al margen y creído por encima de los demás, han carecido de originalidad, oportunidad y respeto.

          Blas Infante es un símbolo de Andalucía, uno de los más recientes e importantes, por todo cuanto hizo a través de su prolífica vida política, cultural y literaria, truncada por quienes no respetan la vida ni la existencia de los demás, sobre todo si sus postulados éticos no coinciden con otros tan poco estéticos. Los símbolos son símbolos, más o menos aceptados, o con mayor o menor universalidad, según los casos y otros factores. Merecen respeto por eso y porque se hacen parte esencial del imaginario colectivo a quienes representan, como parte intrínseca de su propia identidad.

          Lo peor es el reconocimiento por la líder de haber faltado al respeto a la figura de quien no huyó cuando se vio frente a los fusiles. El gorro frigio, símbolo de la Revolución, en arrebato de mezquindad, edulcorado, rebajado a rosa, rosita, ha servido para intentar pescar en rio revuelto, para lo cual primero se ha revuelto el río, como también manifiesta la líder al alegrarse de que su photoshop haya creado polémica, porque ello les beneficia. Despreciable actitud pese a la leve disculpa posterior, limitada a recalcar un comprobado sentimiento de superioridad. El gorro frigio no ha comparado a Blas Infante con la revolución francesa, ni esa ha sido la intención, mucho más enrevesada y rebuscada, de emparentarlo con el gordo repartidor de juguetes en Navidad para adelantarse a los Reyes Magos como quienes han diseñado el absurdo han querido adelantarse a todos los andalucistas formando revuelo.

          Lo han obtenido. Han conseguido alcanzar la publicidad gratuita buscada. De lo que no se puede estar tan seguros es de la legitimidad, del buen gusto y de la honradez con la farsa y el choteo. Si se reconocen en la obra de Infante, como dicen en dudosa disculpa, la imagen no es desenfadada pero sí irrespetuosa. Sí es cierto que “un santo triste es un triste santo” pero a nadie, en ningún colectivo del mundo, se le ocurre dar una imagen tan “moelna” y “desenfadada” de ninguno de sus símbolos propios, que puedan servir para la tergiversación y el choteo. Después de todo, el sentido de la imagen ayuda muchísimo a comprender el “respeto” de la organización política a los símbolos andaluces y su intencionalidad ya añeja de superioridad y exclusivismo, como si acabaran de descubrir el andalucismo. Es posible que sí, que lo hayan descubierto ahora, tarde, por cierto. Eso es parte de su problema: han llegado tarde. Ellos lo han descubierto tarde; el andalucismo lleva seis mil años descubierto, si no más.

          Aceptable sería el ofrecimiento de acuerdos entre organizaciones andalucistas, si fuera sincero, algo pendiente de demostrarse, después de su comportamiento cuando se creyeron poseedores de varios sillones en el Parlamento andaluz, faltos de continuidad porque no habían querido ni sabido prever la necesidad de corroborarlo en Madrid, de dónde parten todos los caminos y todas las órdenes, para cerrar las salidas a Andalucía. Nos atenemos a hechos y de promesas huecas ya estamos cansados. Ojalá tuviéramos que rectificar en lo que a esto se refiere.

          Sería imposible consensuar acuerdos con quien todavía se cree la élite y todavía capaz de imponer condiciones. Porque no se trata de mirar e interpretar a Blas Infante “desde diferentes prismas”, sino de mirarlo como lo que es: alguien quien sin buscar protagonismos dedicó su vida a pelear por la recuperación y la redención de Andalucía. Su estética era la que era y, como la de cualquier persona, sólo admitiría caricatura si hubiera sido un personaje de la farándula o la política parlamentaria, que tanto tienen en común. Blas Infante era un hombre serio, lo que hizo y lo que nos puede sugerir, es serio. No triste (que también, por su final) pero serio. Muy serio. Muy poco serio es manipular a alguien porque lo ve “de una exclusiva forma determinada”, menos aún que la visión de esos “interpretadores”, represente una figura pública de forma caricaturizada. Será siempre una interpretación personal, ajena a la realidad y por lo tanto interesada, no admisible precisamente porque la figura, en este caso Blas Infante, nos pertenece a todos.

SOBRE LA CONCIENCIA. Paloma Cabadas “Programa de Evolución Consciente”

El programa de evolución consciente, se ha convertido en la actualidad en un método de trabajo personal…. en tiempos que son cruciales para el individuo que busca su transformación.  Estamos teniendo ocasión de poner a prueba quienes somos sin miedo, sin ira, y nunca la Humanidad ha contado con tantos medios para lograrlo ni con tanto apoyo para materializar su primer salto de conciencia.

 El sentido de la vida, transmite la fortaleza y  la confianza suficientes, para ir a la búsqueda de lo que nos hace feliz, amplificando la valoración de la vida. El sentido de la vida, se nutre y se afianza en el conocimiento de uno mismo y de la continuidad evolutiva.

 La evolución consciente acompaña a la conciencia en su andadura infinita, abriéndole nuevas posibilidades de autodescubrimiento. Avanzar en libertad es un privilegio de la conciencia lúcida, que explora su dimensión interna y su trayectoria multidimensional (biológica, emocional, mental y espiritual), sin parámetros de limitación, segura y sin miedo, triunfadora de su adversidad y agradecida de su paso por la vida.

 Quiero que veamos los niveles de trascendencia que tiene la evolución de la conciencia. Hay que verlo desde un panorama amplio, transcendental, porque es real que, cuando uno cambia, todo cambia. El Universo aplaude, cascadas de aplausos y alegrías se pueden sentir y escuchar cuando uno ha movido ficha.

 Cambiar significa hacer un movimiento en el ámbito de las ideas, de los pensamientos, de los parámetros, un cambio que, sostenido en el tiempo conlleva una transformación.

 Todo esto es un trabajo continuo, pero se va volviendo grato, y los miedos ya no emponzoñan la vida, ni dirigen las decisiones.

 Si no hay una exploración de la propia trascendencia, en libertad y sin manipulación, si la conciencia no recupera su procedencia multidimensional, no hay evolución posible, solo repetición.

Paloma Cabadas

Programa de Evolución Consciente

Editorial: Parámetro 100 SL

2016

 Conferencia de Paloma hace 10 años

Miguel Hernández y Maribel. Por la escritora y maestra, Pepa Bermudo. Libro, Odio el Verano

Autora: Pepa Bermudo.

Libro: Odio el Verano. Pág. 231

 

MIGUEL HERNÁNDEZ Y MARIBEL

29 de octubre de 2010

                                                                                                                                              A Maribel.

 

La maestra llegó a clase preocupada. Corría el año 1978 y ella impartía clases en una escuela pequeña de un pueblo jornalero de la campiña sevillana. Natural de Valencia -Ché la llamaban los íntimos-, se enamoró de un Cordobés y terminó viviendo en Sevilla. Después de acabar sus estudios de Asistencia Social decidió ser maestra porque era lo único que se podía estudiar en Córdoba.

Aquella mañana llegó la maestra un poco triste a la clase de octavo de EGB donde solo había diecisiete niños y niñas. Había recibido una visita de inspección y la inspectora le había dicho muy seria:

-¡Mucho Miguel Hernández!   ¡Mucho Miguel Hernández!  Pero… ¿Y Garcilaso?

Entonces se fue a la pizarra y escribió:

«Sonreír con la alegre tristeza del olivo.

Esperar. No cansarse de esperar la alegría.

Sonriamos. doremos la luz de cada día

en esta alegre y triste vanidad del ser vivo»

(Miguel Hernández)

Cuando se cumplen cien años del nacimiento del poeta alicantino que da nombre a la calle en que nací, no puedo dejar de recordar a la maestra que me enseñó a amar sus versos.

 

Pepa Bermudo.

 

 

Claves para entender la economía andaluza (y II). Manuel Delgado Cabeza. Catedrático de Economía.

Gentileza: El portal de Andalucía: https://portaldeandalucia.org/

En el artículo anterior se trató de cuatro cuestiones a tener en cuenta para entender qué le pasa y cómo funciona la economía andaluza. Se partía de que 1) la economía es un producto social, para abundar en la importancia de contestar a la pregunta 2) ¿desde dónde se gobierna lo económico?, en el camino para entender que 3) no somos una economía atrasada, sino 4) una economía subalterna.  Percibir este carácter subalterno –“que ocupa una posición inferior”- propio de las economías del Sur, resulta esencial para entender la realidad socioeconómica y cultural de Andalucía. Pero desde esas gafas que la élite dominante del Norte ha construido, imponiendo una representación de la realidad que legitima su supremacía, esta subalternidad permanece invisibilizada. El velo de lo monetario y el uso de lo que José Manuel Naredo viene llamando términos fetiche, idolatrías o metáforas como las de la producción o el mercado, ocultan formas de dominación entre las que se encuentra la apropiación de riqueza desde el Norte sobre las realidades del Sur; por eso, otra de las claves para entender la economía andaluza es desvelar, que, como sentenciaba un personaje de El Roto:

  1. “La economía es una rama del ilusionismo”. ¿Cómo se encubre, desde la economía convencional, la explotación de los pueblos y países del Sur como Andalucía? Un caso concreto nos puede servir como ilustración: el de los intercambios asociados a la plataforma agroexportadora de hortalizas de Almería, un enclave agrícola intensivo en el uso de trabajo, materiales y energía; uno de los espacios que en mayor medida define la dedicación primaria de la economía andaluza.

Un estudio realizado en la zona representando el proceso económico no sólo en términos monetarios como hace la economía convencional, sino incorporando en él las entradas y salidas de materiales y energía nos desvela que el modelo almeriense apoya su funcionamiento en el uso y la degradación del patrimonio natural local; en una intensa extracción y trasiego de materiales movilizados, con fuertes repercusiones territoriales y ecológicas y que en su gran mayoría (más del 99%, agua, tierra, arena y estiércol) proceden del entorno más próximo. Con una dependencia que hace al modelo extremadamente vulnerable: la extracción de agua acumulada en los acuíferos por encima de las aportaciones anuales del “recurso” al sistema hidrológico de la zona, estimándose el déficit anual en más de un tercio del agua consumida; un camino que va agravando con el tiempo el problema de su escasez. La cantidad anual de agua consumida por este modelo extractivo localizado en la zona más árida de Europa equivale aproximadamente al consumo de una población de cinco millones de habitantes.

Pero esta apropiación intensiva de recursos locales no se advierte si, como hace la economía convencional, centramos la atención en los flujos monetarios, porque la estructura de costes, en términos de dinero, nos lleva a concluir que los ingredientes más importantes, con mucha diferencia, son las semillas, los fertilizantes, los plásticos, etc, que suponen cerca del 90% del valor monetario de las compras. Los recursos locales quedan así muy empequeñecidos en la representación monetaria del modelo, en consonancia con su escaso valor dinerario. Escasez de valor a la que se ha llegado a partir de criterios de valoración construidos por la economía convencional que contabilizan, por ejemplo, el agua según su coste de extracción y no por su coste de reposición: lo que costaría reponer la situación hídrica al estado anterior a la extracción.

De modo que lo que aparece, lo visible, lo que tiene valor (monetario) es el paquete tecnológico utilizado en el proceso, cuyo diseño y elaboración está en manos de grandes corporaciones ajenas y muy lejanas a Andalucía, invisibilizándose así los costes ecológicos del extractivismo. Hay todavía otros costes, los sociales, también invisibilizados y que se originan a partir de los precios crecientes pagados por el agricultor por el paquete tecnològico, y de los precios percibidos por los productos que vende que son cada vez más bajos. Los dos lados de esta pinza tienen mucho que ver con el poder de las grandes corporaciones de los agronegocios. En el caso de la agricultura almeriense en 2020 el precio medio percibido por los agricultores de Almería por un kilo de hortalizas es, según estimaciones de Cajamar, en 2018, (en términos constantes, como dicen los economistas -descontado el efecto de la inflación-) un 70% del que percibían 43 años antes, en 1975. Esta presión la resuelve el agricultor de la única manera que le queda en sus manos: aumentando el número de kilos producidos por hectárea para compensar la bajada de márgenes por cada unidad producida, y eso significa intensificar la explotación de los “recursos” locales, y desplazando esa presión hacia los costes de la mano de obra, que experimenta así una sobreexplotación como consecuencia de las condiciones en las que se desenvuelve el extractivismo en este enclave agroexportador de Almería.

De manera que, mientras más bajos sean los precios en origen que se le pagan a los agricultores almeriense y más les cuesta la tecnología que usan, más capacidad tienen las grandes corporaciones localizadas en el Norte de apropiarse desde lo global de espacio (patrimonio natural) y tiempo (de trabajo) locales. Un intercambio desigual que se presenta desde la economía convencional como resultado del “libre juego” del mercado, término que se utiliza aquí como fetiche para encubrir las relaciones de poder que hay detrás de una apropiación de riqueza que va a alimentar las necesidades de los procesos de crecimiento y acumulación de capital y de poder de los amos del agronegocio, localizados básicamente en los centros económicos de la Unión Europea.

Estos imperios alimentarios necesitan para su expansión conseguir garantizar a los inversores la máxima remuneración, o, lo que es lo mismo, el mayor aumento en el futuro del valor de sus acciones y títulos en los mercados bursátiles, que es el principal aliciente para invertir. Esa garantía de que las acciones van a subir de precio se apoya en las expectativas de ganancias de la empresa. Ahí se juegan estos gigantes la continuidad de su financiación y con ello su supervivencia. Desde estas reglas del juego, la apropiación de la máxima cantidad de valor en el primer eslabón de la cadena resulta esencial. Maximizar la apropiación de riqueza asociada al extractivismo no es una opción para estas grandes corporaciones; es una cuestión perentoria, en la que les va su propia existencia. Su posición privilegiada de poder les facilita conseguir el objetivo.

Todas estas consideraciones, que se suman a las que se hacían en el primer artículo, nos llevan a una pregunta que sería clave para entender hacia dónde mirar en el futuro.

  1. ¿Hay remedio dentro del capitalismo?

A escala mundial parece cada vez más evidente que reproducir lo que nos ha traído hasta aquí sólo puede agravar los problemas que padecemos; abundar en la lógica del lucro y la acumulación, la misma que nos ha puesto al borde del abismo social y ecológico no parece que sea la receta. Especialmente en una etapa del capitalismo que no es reversible y en la que no hay resquicio para concesiones; al contrario, la reproducción del sistema tiene lugar, cada vez en mayor medida, a costa de empeorar las condiciones en las que la vida se desenvuelve, ecológica y socialmente. Ahondar en esta manera de concebir y de funcionar lo económico y en la forma de entender la vida y de vivir de la que esta economía forma parte lleva a intensificar el conflicto entre el capital y la vida, con sus cuatro fuentes de tensión: el trabajo asalariado, la esfera de los cuidados, la explotación de la naturaleza y la de los pueblos y los países del Sur como Andalucía dedicados a su exportación.

Este recrudecimiento en las formas de explotación se hace ostensible en el caso del extractivismo. Esa cara oculta o encubierta de apropiación de riqueza asociada al sometimiento de pueblos y países del Sur como Andalucía que viene siendo una característica consustancial a la modernidad y el capitalismo. Las necesidades de productos primarios, de materias primas, no han dejado de crecer desde los inicios del sistema y lo han hecho de forma exponencial en las últimas décadas, cuadruplicándose desde 1970, en una continua “rematerialización” de la economía que corre pareja al empeño por convertir -en el discurso- en sostenible lo que cada vez está más lejos de serlo.  Desde el inicio del siglo XXI el uso de materiales y energía se ha duplicado, en una escalada del extractivismo asociada a los requerimientos de nuevas tecnologías y nuevos materiales relacionados con nuevas fronteras para la acumulación, entre las que sobresalen la “transición hacia energías renovables” y la digitalización como vías de salida ante las dificultades de reproducción con las que tropieza el capitalismo. Y ahí vuelven a estar, de nuevo, los pueblos subalternos como Andalucía como zona de sacrificio para esta nueva etapa de la acumulación, que intensificará el colonialismo en su versión más cruda, como ya se viene percibiendo con el repunte de la minería, consagrada en 2014 como “pilar estratégico” de un “nuevo modelo productivo” con el consenso de todas las fuerzas políticas, lideradas por el PSOE e Izquierda Unida, socios que gobernaban en coalición la Junta de Andalucía.

Gobiernos centrales, autonómicos y municipales, y sindicatos “mayoritarios” apoyan en Andalucía con entusiasmo esta nueva ofensiva extractivista alineándose con los intereses de las grandes corporaciones mineras a las que se conceden generosas subvenciones y ayudas públicas, y siendo cómplices, por acción u omisión, de conductas que han ocasionado graves daños y altos riesgos ecológicos y sociales. Con la coartada de la creación de riqueza y empleo en la comarca donde se localizan, obviando que la tecnología empleada en las nuevas formas de extractivismo minero, a la vez que hacen más agresiva la extracción aumentando la intensidad y la escala de la agresión, convierten a la minería en una actividad poco demandante de empleo que dura sólo mientras se mantiene la explotación. Nuestra experiencia como pueblo cuyo subsuelo ha venido siendo utilizado históricamente para extraer minerales y riqueza con la que se ha alimentado la prosperidad del Norte nos dice que estas actividades que empiezan siendo acogidas como tabla de salvación a la que agarrarse con la idea de salir de la pobreza terminan, cuando se acaba la explotación, con un panorama desolador de destrucción y de ruina en el entorno social donde se localizan, dejando enormes pasivos ambientales y sociales que perduran en el tiempo y ahondado la situación de pobreza secular de la que se partía. Mientras tanto, la dedicación extractivista con frecuencia convierte a la compañía minera en dueña de la vida de la comarca y de sus habitantes, impidiendo que puedan prosperar otras maneras de entender la economía más justas, solidarias y sostenibles. Un ejemplo más de cómo desde el sistema político y las instituciones se viene alimentando el papel subalterno que juega la economía andaluza y ahondando nuestra dependencia económica, nuestra subalternidad política y nuestra servidumbre cultural.

Ante la situación que se ha mostrado hasta aquí sería demasiado ingenuo seguir confiando en que las soluciones, los cambios necesarios, vayan a venir desde arriba; entre otras cosas porque nunca las transformaciones de la envergadura de las que ahora se necesitan vinieron de lo instituido, que, por esencia, tiende a reproducir los privilegios y el orden establecido. No se puede contar con quienes desde la política mantienen este orden en beneficio de una élite que concentra cada vez más riqueza y más poder sin reparar en daños. Para que la transformación desde abajo sea posible es prioritario considerar la última de las claves:

  1. La importancia de la conciencia colectiva.

Al qué hacemos habría que anteponer responder colectivamente a ¿cómo hemos llegado hasta aquí?, y eso requiere una conciencia social generalizada. Sin ella no estaremos en condiciones de resolver a nuestro favor la encrucijada en la que nos encontramos y que nos plantea hoy dos alternativas: una, la que se nos propone desde arriba y que consiste en reclamar la recuperación de una economía construida para sostener la acumulación de capital. Para Andalucía eso significa reclamar seguir siendo los camareros de Europa, o mantener una plataforma agroexportadora que trabaja para un amo que se llama Carrefour, Alcampo o Mercadona. La otra vía sería procurar que prosperen experiencias que contengan otras maneras de entender y funcionar la economía que vayan haciendo retroceder las cuatro fuentes de conflicto entre el capital y la vida. Dando cabida a la esfera de los cuidados, colectivos e individuales, físicos y afectivo-emocionales, que están en la base de las necesidades humanas, como un eje central de lo económico, subordinando la elaboración de objetos a la sostenibilidad de la vida social y natural y haciéndonos cargo progresiva y colectivamente de nuestras necesidades a través de formas cooperativas, comunitarias y autoorganizadas de trabajo que hagan retroceder el trabajo asalariado, dependiente y servil, cada vez más escaso, precarizado y lejos de nuestro control. Un reto que estamos obligados a afrontar colectivamente desde un nosotros inclusivo que tenga fuerza para tratar de ir ganando espacios, cambiando las reglas del juego y creando nuevas dimensiones para que la vida pueda prosperar.

Manuel Delgado Cabeza. Catedrático de Economía. Universidad de Sevilla.

Manifiesto a todos los Andaluces. 1936 (Gentileza: Centro de Estudios Históricos de Andalucía. Ceha)

Fuente: https://ceha.ovh/manifiesto-a-todos-los-andaluces-1936/

Este documento ve la luz en junio de 1936 -solo falta un mes para la rebelión militar- y lo firma: “Acción Pro Estatuto Andaluz. Por su mandato Blas Infante”. Deja claro, por tanto, quién es su autor.

El escritor José Luis Ortiz de Lanzagorta lo publica, por primera vez tras la dictadura, en su libro “Blas Infante. Vida y muerte de un hombre andaluz”, y nos dice de él: “Es el último y dramático documento escrito por Blas Infante, llamamiento de urgencia y testimonio con valor de testamento andalucista, síntesis de su estilo político y literario”.

Analizando en profundidad el manifiesto, más que un “llamamiento de urgencia”, podemos considerarlo, más bien, como un intento desesperado para hacer reaccionar al pueblo andaluz. Los catalanes han conseguido su Estatuto; los gallegos refrendan el suyo; aragoneses, castellanos y asturianos están redactando un anteproyecto de Estatuto y los vascos han presentado ya cuatro versiones a las Cortes. Mientras tanto, aquí todo parece empantanado. La labor política de obstrucción está dando sus frutos. Han terminado los dos años de gobierno conservador, opuesto a cualquier intento de autogobierno, pero todo sigue igual, nada se mueve. Parece que la maldición del diputado del PSOE en enero de 1933, cuando recriminaba a Blas Infante por gritar ¡Viva Andalucía Libre!, se ha cumplido: “Con ese grito nunca tendrán ustedes Estatuto de Autonomía”.

El manifiesto comienza así: “Salud: El organismo de Acción Pro Estatuto, formado por uno de los Consejos de la Junta Liberalista de Andalucía … /… se dirige a vosotros con el fin de procurar interesaros en esta obra de autonomía regional; aspiración que no excluye la particularidad de alguna doctrina ni de algún programa religioso, político o societario”.

Como siempre, obligados a realizar aclaraciones: No pretendemos ir contra nadie; todos los intereses políticos, religiosos y económicos serán respetados. Dejar de poner obstáculos. Nunca en contra de, sino a favor de Andalucía. Lo repetían una y otra vez, pero nada, la cerrazón y las directrices se imponían.

Los andalucistas eran exquisitos en sus actuaciones. Por si pudiera existir alguna reticencia política, crean dentro de la Junta Liberalista una comisión específica a la que llaman Acción Pro Estatuto. Ella será la encargada de dinamizar todas las propuestas, adormecidas y boicoteadas tanto por el poder como por los partidos centralistas, intentando encauzar los trabajos comenzados en enero de 1933 en la Asamblea de Córdoba. Se trata de una acción promovida desde la sociedad civil, pero ni se andan con medias tintas ni ocultan sus ideales. Uno de los párrafos más comprometidos llama a los andaluces, “siquiera por evitar el privilegio” a “ser libres como todos aquellos pueblos hermanos”.

“Vuestra vida económica y espiritual juéganse lo porvenir en los instantes de esta hora trascendente. Todas las Regiones van a ser autónomas. Siquiera por evitar el privilegio; siquiera por defender la igualdad de todos los pueblos peninsulares en el seno de la Sociedad Española; resolveros a ser libres como todos aquellos pueblos hermanos”. Siquiera por no ser los únicos que hacen el tonto, parecen decir muy claramente. Siquiera por no destacar como pueblo carente de sentimiento e identidad. Continúan: “¿No veis? Cada uno de esos pueblos procurará, como ya ocurre hoy con respecto a Cataluña, beneficiar legítimamente sus intereses particulares a costa del Pueblo que, vergonzosamente, siga como Colonia…”

Cerca de noventa años después, seguimos colonizados. Continuamos adormecidos. Nadie se enteró entonces y ahora aún se enteran menos.

Pero los firmantes, o mejor aún, el único firmante y autor de este manifiesto, tiene las ideas claras… y altas: “Vosotros, acostumbrados a servir de espectáculo … /… no podréis acaso admitir que en la Historia de los hombres, por vuestra noble ascendencia, tenéis derecho a representar una suprema esperanza de la Humanidad en crisis. Sin embargo, sois la estirpe castigada de aquellos hombres que de Andalucía hicieron en sus épocas de libertad jardín de infinitas bienandanzas; los herederos de aquellas generaciones incomparables, por quienes Andalucía llegó a resplandecer como Faro del Mundo, laborando culturas y civilizaciones desinteresadas y poderosas”.

 

Para finalizar, tres palabras: “Y, la Paz”. Un mes después, estalla la guerra civil en España.

MANIFIESTO “A TODOS LOS ANDALUCES” DE LA JUNTA LIBERALISTA.

JUNIO 1936

 

 

A todos los andaluces

Salud:

 

El organismo de Acción Pro Estatuto, formado por uno de los Consejos de la Junta Liberalista de Andalucía, con la colaboración de elementos pertenecientes a sindicales obreras, partidos políticos de ideologías diferentes, y entidades económicas y culturales, se dirige a vosotros con el fin de procurar interesaros en esta obra de autonomía regional; aspiración que no excluye la particularidad de alguna doctrina ni de algún programa religioso, político o societario. Quisiéramos, nosotros, que por la virtud de este carácter de conveniencia común, referido a la empresa autonomista, para la cual os venimos a convocar, llegase la Paz a regir entre vosotros, durante unos días de convivencia fraterna; sin perjuicio de que, una vez conseguida la autarquía de nuestro pueblo, cada uno de los andaluces o cada grupo político u obrerista procurase llegar a orientar a Andalucía, manteniendo sus particulares puntos de vista, o combatiendo por sus respectivos criterios de justicia y libertad.

No es una motivación de mero egoísmo regional la que nos determina para atrevernos a pedir, con respecto a Andalucía, la instauración de un régimen autonómico. Tanto necesita España, como Andalucía, el que esta última llegue a tener una constitución autárquica. No se olvide que este organismo de ACCION PRO ESTATUTO ha sido patrocinado por la Junta Liberalista de Andalucía; y que esta institución viene, desde hace mucho tiempo, empeñada en una paciente y obscura labor de creación integral andalucista, ordenada a restaurar en Andalucía su propio sentido vital; despertando su vocación histórica de gran pueblo creador de culturas o civilizaciones dirigentes de lo Humano; labor, desde siempre inspirada por el lema del Escudo Andaluz: “Andalucía, por sí, para España y la Humanidad”.

España precisa que Andalucía se levante en petición de su autonomía. El acatamiento ineludible que la Constitución de 1931 tuvo que rendir al hecho natural de “España, República federable” (concepto de Estado, nuevo; sin precedente sen la Política Constitucional europea) no sólo hubo de expresar la realidad, por nadie discutida, de una crisis referida al Estado Español centralista, de solución inaplazable; sino que vino a enunciar, también, la necesidad urgente sentida por España, de llegar a resolver aquella crisis, reconstituyéndose conforme a las exigencias indeclinables emanadas de su original estructural natural e histórica, en la forma lógica y tradicional de un Estado centralista, imposible de restaurar por haber ya muerto en la conciencia de los españoles, ha sido la causa principal del fracaso experimentado por todos los gobiernos españoles, en lo que va de siglo. Como que el Caos español que, cada día más, se va intensificando, aunque se haya tratado de encubrir durante los frecuentes periodos dictatoriales, fingiendo un orden, mediante aparatos de fuerza, corresponde al paréntesis abierto desde hace próximamente treinta años, con la invalidación del Estado Centralista; y, el cual paréntesis sólo puede llegar a ser cerrado con la afirmación rotunda del Estado federal; haciéndose de regir, mientras tanto, los españoles, tal como se han venido rigiendo desde el novecientos hasta ahora, por el cadáver de un Estado de que mantuvo y mantiene apoyado en las armas policiales, falto de justificación o de vida al faltarle la adhesión de las conciencias ciudadanas. Es decir, que los españoles han vivido durante muchos años peor que si no tuviesen Estado, regidos por la sombra de un Estado difunto.

Por estas razones podrán llegar a ser discutidas o acatadas las últimas formas expresivas de los movimientos autonomistas, más o menos vehementes; pero lo que no se puede negar, después de lo expuesto, es que en la hondura de esos dinamismos, ha venido alentando y alienta aún el alma incomprendida de un sentimiento españolista, puesto que aquellos movimientos hubieron de corresponder con mayor o menor crudeza a la necesidad vital de España, relativa a sustituir un Estado muerto por un Estado vivo que evitase el Caos. Españolista, fue, por tanto, el gesto, acaso violento de Cataluña, cuando en 1931 llegó a arrogarse o a decretarse a sí misma un régimen autonómico; españolista, aquel incomprendido movimiento liberalista andaluz que, durante el mismo año, aspiró a establecer el Estado libre de Andalucía, siendo calumniado con el nombre de “Complot de Tablada”: como españolista ha sido también el plebiscito vasco, antecedente de la presentación en Cortes de un Estatuto autonómico que empieza a embargar la atención de castellanos y de leoneses; los nobles hijos de esas regiones infundadamente tenidas por hegemónicas y privilegiarias, no obstante que el Patíbulo de Villalar viniera a simbolizar para siempre, como cayeron bajo un yugo común esclavitud, todas las Regiones de España, vencidas por la influencia extranjera, uniformante y centralista.

Españolista, es, pues, este llamamiento por el cual, nosotros, venimos a insistir, ahora, cerca de los andaluces. Pues qué; Andalucía, esencia de España, ¿habrá de incurrir, nuevamente, en la persistencia de no responder a esa angustiosa necesidad de un Estado federalista, amparo común, que todos los pueblos españoles experimentan?

Andaluces: Además de por España, por vosotros mismos; aunque siempre uséis de vuestra autonomía, subordinando el propio interés al servicio de España y de lo Humano; resolveros a ser libres.

Vuestra vida económica y espiritual juéganse lo porvenir en los instantes de esta hora trascendente. Todas las Regiones van a ser autónomas. Siquiera por evitar el privilegio; siquiera por defender la igualdad de todos los pueblos peninsulares en el seno de la Sociedad española; resolveros a ser libres como todos aquellos pueblos hermanos. ¿No veis? Cada uno de esos pueblos procurará, como ya ocurre hoy con respecto a Cataluña, beneficiar legítimamente sus intereses particulares a costa del Pueblo, que vergonzosamente siga como Colonia, uncido al yugo de un Poder Central, que ya no podrá ser un Poder centralista, sino un instrumento de los poderes que vengan a regir las Regiones autónomas. La articulación de vuestra Industria; el concierto de vuestras actividades mercantiles; el cultivo de vuestros campos; el aprovechamiento de vuestras aguas; el desenvolvimiento planificado de todas vuestras privativas fuentes de riqueza; la traducción de vuestros sentimientos y de vuestras privativas intuiciones jurídicas y sociales en leyes propias que respondan a vuestro Genio o manera de ser originales, y a vuestras particulares concepciones del Mundo y del vivir; todo esto, nada menos que el existir independiente, alimentado con medios o recursos propios y conforme a las exigencias de vuestro exclusivo carácter; todo esto podréis llegar a tener y a fruir más allá de vuestra autarquía.

La Miseria como estado permanente y la violencia como norma de relación, pudiera también a venir a concluir difundidas por vuestra libertad. Fenómenos son estos extraños para nosotros, sólo posibles en este medio durante la vigencia en eras de esclavitud. Vientos del Norte que arrasaron, al fin, nuestra Casa antigua, convirtiendo en desierto el vergel de nuestra Isla de luz, entre bárbaras oleadas tenebrosas que nos combatían del mundo medieval. Y desde que nuestra Casa cayó, una y otra vez, siempre asolándonos esos vientos… No desatended ahora nuestra voz; como el año 18, desdeñasteis el grito de la Asamblea Andalucista de Ronda, quien clamaba al apercibir por entonces el inicio de los fenómenos de la Post-Guerra: “Apresuraos, andaluces, a reforzar vuestras fronteras espirituales con las fronteras políticas. Que no pueda remontar el muro que guarde a vuestro país augusto la misma oleada de barbarie norteña que avanza ahora como vino entonces… cuando se llegó hasta nosotros para interrumpir durante siglos el devenir de nuestra incomparable Historia cultural”. Acaso, de haber sido escuchada esa voz, los bárbaros fenómenos transpirenaicos del paro y la violencia hubieran sido corregidos en Andalucía.

Despreciad cuanto os dicen de que la Autonomía servirá únicamente para aumentar las burocracias y las que nombran por las calles granjerías políticas. El Estatuto andaluz será lo que quieran que sea todos los andaluces; pues a todos ellos los venimos a llamar para que, con la sencillez y aun el simplismo que deseen, lleguen a delinear la figura de un Gobierno propio. A nosotros, meros convocadores, no nos está permitido ahora enjuiciar un Estatuto para actuales incontrovertibles. Ved los municipios andaluces, ansiosos todos ellos de plena libertad. Atended el anhelo que cada pueblo andaluz siente de emanciparse para siempre de caciques locales, provinciales y centrales, ligaduras de su espíritu creador, piedras del sepulcro de su historia que quieren resucitar. Completad el cuadro con ese afán intensamente sentido en los pueblos de articular las actividades económicas en gremios o secciones sindicales… ¿Qué? ¿No llegaréis a percibir, meditando acerca de estos hechos indiscutibles, un signo de originalidad en cuanto a lo que pudiera llegar a ser el Estatuto Andaluz?

Andaluces de todas las ideologías, como ahora se acostumbra a decir: En estos tiempos, en los cuales todas las normas se rompen y todos los valores se derrumban, el Mundo necesita de un pueblo definidor o creador de lo Humano, que es lo divino sobre la Tierra. Vosotros, acostumbrados a servir de espectáculo como Gwynplaine, robado a sus padres nobles, y a quien la despiadada cuchilla de unos titiriteros, mutilándole los labios, condenó a reír en el Circo eternamente; vosotros no podréis acaso admitir que en la Historia de los hombres, por vuestra noble ascendencia, tenéis derecho a representar una suprema esperanza de la Humanidad en crisis. Sin embargo, sois la estirpe castigada de aquellos hombres que de Andalucía hicieron en sus épocas de libertad jardín de infinitas bienandanzas; los herederos de aquellas generaciones incomparables, por quienes Andalucía llegó a resplandecer como Faro del Mundo, elaborando culturas y civilizaciones desinteresadas y poderosas.

Para la Historia del Espíritu, acaso no sea este trance el de una Región que se levanta; quizás la erección de un nuevo Fanal que va a encenderse. Concluyó el Circo: Al Palacio: Cien generaciones de antepasados ilustres, arrebujados en la entraña milenaria de Andalucía, tiemblan de júbilo sintiendo que su obra de maravilla puede llegar a ser continuada por una progenie inmortal, digna de su majestuosa grandeza.

Y, por último: Vosotros, los hombres nacidos en cualquier país y que viváis en Andalucía: Ayudadnos a levantar a nuestro pueblo. Si sois españoles, por España. Copa la más intensa de la originalidad de España, esto es Andalucía. La grandeza no bélica de España coincidió siempre con las eras de libertad andaluza. Andalucía libre será España libre de… la influencia desvirtuadora ejercida por otros pueblos sobre España. Y, si sois extranjeros, por la Humanidad. En Andalucía, no hay extranjeros. Atended a Europa… Durante todos los Medievos, salvó al Mundo Occidental, Andalucía. Y, la Paz.

ACCION PRO ESTATUTO ANDALUZ.

Por su mandato. Blas Infante.

Andalucía a 15 de junio de 1936

 

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