«Los zapatos de Juan» por el escritor José Antonio Rivero. El Campillo. La Luisiana. Sevilla.

Autor: José Antonio Rivero. El Campillo. Sevilla. Basado en el testimonio que Dolores Hans Alcaide grabó en un vídeo para dar a conocer la historia de su abuelo, Juan José Hans.

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De Granada a Berlín, Un recorrido por la Memoria. Autor: D. Francisco Vigueras.

Autor del artículo: D. Francisco Vigueras.

Fotografías facilitadas por el autor D. Francisco Vigueras.

Artículo gentileza:  «Diario el Independiente de Granada.

Berlín es una ciudad que mantiene viva su memoria histórica y la muestra a sus visitantes a través de rutas urbanas, guiadas por especialistas muy bien documentados. Y lo más paradójico es que algunos guías son jóvenes emigrantes españoles, licenciados en historia, que conocen más la memoria berlinesa que la de su propio país. Este verano he viajado a la capital alemana, como vicepresidente de la Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación, para recorrer sus lugares de memoria, como el campo de concentración de Sachsenhausen, los monumentos dedicados a las víctimas del nazismo, el búnker del dictador Adolf Hitler, donde acabó la pesadilla nazi, o el Museo Topografía del Terror.

En mi viaje a Berlín, he podido comprobar que Alemania ha recuperado su memoria democrática. Nada que ver con la desmemoria que todavía sufrimos aquí.

La Plaza de la Ópera

En la noche del 11 de  mayo de 1933, los nazis quemaron, en la Plaza de la Ópera de Berlín, miles de libros marxistas y judíos. Cuentan los guías que era de noche cuando las juventudes hitlerianas desfilaron con antorchas, desde la Puerta de Brandemburgo, recorrieron la gran avenida Unter den Linden, principal arteria de la ciudad, y asaltaron la Biblioteca Real, situada en esta plaza, para reducir a cenizas aquellos libros que consideraban antialemanes. Como era una noche lluviosa, los pirómanos pidieron ayuda a los bomberos de Berlín, pero no para apagar el fuego, sino para atizar aún más las llamas.

La Plaza de la Ópera en Berlín me recuerda mucho a nuestra Plaza de Bib Rambla, en Granada, donde en 1499, cuatro siglos antes, el inquisidor Cisneros también ordenó quemar más de 5.000 libros de la biblioteca de la Madraza

El akelarre literario contra la memoria escrita del pueblo alemán fue espectacular, tal y como gustaba al partido nacional-socialista. Los propios nazis hicieron imágenes de este acto vandálico, pues eran exhibicionistas y prepotentes, no ocultaban sus fechorías. En un vídeo, podemos ver a jóvenes fanatizados, arrojando libros a la hoguera de la intolerancia, como en los mejores tiempos de la Inquisición. De hecho, la Plaza de la Ópera en Berlín me recuerda mucho a nuestra Plaza de Bib Rambla, en Granada, donde en 1499, cuatro siglos antes, el inquisidor Cisneros también ordenó quemar más de 5.000 libros de la biblioteca de la Madraza.

En el subsuelo de la Plaza de la Ópera hay una zona acristalada desde la que podemos ver una habitación blanca, con estanterías vacías, para que no se olvide este infame atentado contra la cultura.  Y en una placa de bronce, leemos el mensaje premonitorio del poeta alemán Heinrich Heine que, ya en el siglo XVIII, vaticinó: “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres”. Es lo que hicieron los nazis, años después, en los campos de concentración, como Sachsenhausen.

Campo de concentración de Sachsenhausen

Sachsenhausen está situado a unos 35 kilómetros al norte de Berlín, en la ciudad de Oranienburg, estado de Brandemburgo. Tenemos que desplazarnos en tren para visitar este campo de concentración, el primero construido en 1936, el mismo año en el que se celebraron los Juegos Olímpicos de Berlín, que el régimen nazi utilizó hábilmente para maquillar su imagen exterior. Sentimos escalofrío pensar que, hace 85 años, eran los presos deportados por los nazis los que hacían este mismo trayecto, en los llamados trenes de la muerte, y que miles no volvieron jamás. De hecho, son muchos los turistas que no se atreven a venir aquí, pues no quieren pasar un mal rato. Y los que decidimos hacerlo, consideramos la visita como un homenaje a las víctimas. Nuestro guía se ha especializado en el campo de concentración de Sachsenhausen y nos dice que suele hacer 200 visitas guiadas al año. Declarado en 1961 como lugar de memoria histórica, con alto valor pedagógico, el campo es muy visitado por grupos de estudiantes alemanes, que conocen las atrocidades del régimen nazi, en las que participaron muchos de sus bisabuelos, y toman conciencia para que no se repita nunca más.

Sachsenhausen fue construido por prisioneros e inaugurado en 1936 como campo piloto, que sirvió de modelo a otros campos de concentración, concebidos para el exterminio de los disidentes. Recordemos que el régimen nazi llegó a construir miles de campos como éste y extendió su geografía del terror a toda la Europa ocupada.

En los nueve años que estuvo abierto (1936-45), más de 35.000 presos murieron de hambre y agotamiento

En Sachsenhausen, fueron inicialmente internados opositores políticos, sobre todo comunistas. Más tarde, internaron a gitanos, homosexuales y judíos. Después, llegaron los prisioneros de guerra procedentes de Europa del Este, sobre todo de la Unión Soviética. Varios miles perdieron la vida en la que se conoce como la marcha de la muerte, en abril de 1945, cuando los nazis evacuaron el campo, ante el avance del Ejército Rojo. Y tras la derrota del Tercer Reich, los rusos también aprovecharon este campo para encarcelar a miles de prisioneros alemanes, muchos de ellos, criminales de guerra nazis. En los nueve años que estuvo abierto (1936-45), más de 35.000 presos murieron de hambre y agotamiento. También a causa de enfermedades y congelación, pues en invierno soportaban temperaturas de más de 20 grados bajo cero, desnudos y como castigo. Y por supuesto, víctimas de experimentos médicos y ejecuciones.

Aquí estuvo el socialista Francisco Largo Caballero, ex presidente de la República española. Fue interrogado por la Gestapo y permaneció casi dos años encerrado aquí, donde recibió la ayuda de los 200 presos españoles, internados en este campo de exterminio

Ya en 1945, habían pasado por Sachsenhausen más de 200.000 presos. Aquí estuvo el socialista Francisco Largo Caballero, ex presidente de la República española. Fue interrogado por la Gestapo y permaneció casi dos años encerrado aquí, donde recibió la ayuda de los 200 presos españoles, internados en este campo de exterminio. Debido a su avanzada edad de 74 años, fue confinado en la enfermería, lo que le ahorró algunos sufrimientos, pero no mejoró su alimentación ni se libró de presenciar las atrocidades que cometían los nazis con otros prisioneros, como él mismo narró en su diario. Largo Caballero consiguió sobrevivir y falleció meses más tarde en París, el 23 de marzo de 1946, casi un año después de terminar la segunda guerra mundial.

El guía nos dice que algunos soldados sufrían traumas y caían en estado de depresión, cuando eran obligados por sus jefes a fusilar todos los días. Los jerarcas nazis buscaron entonces otro método de exterminio más rápido y eficaz: las cámaras de gas y los hornos crematorios para deshacerse de los cadáveres, un lugar espeluznante

Durante la visita guiada, nos enseñan la trinchera de los fusilamientos. El guía nos dice que algunos soldados sufrían traumas y caían en estado de depresión, cuando eran obligados por sus jefes a fusilar todos los días. Los jerarcas nazis buscaron entonces otro método de exterminio más rápido y eficaz: las cámaras de gas y los hornos crematorios para deshacerse de los cadáveres, un lugar espeluznante. Y en ese momento, recuerdo las palabras del poeta Heinrich Heine: “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres”. Cuánta razón tenía.

La visita al campo continúa con un recorrido por los barracones. Allí vemos las celdas de castigo y fotos de los presos que las ocuparon, donde sus familiares han depositado ramos de flores. Y termina con una exposición que estremece, en la que conocemos a las víctimas y a sus verdugos. Escenas aterradoras que sólo imaginarlas hacen que nos sintamos afligidos y  nos obligan a reflexionar sobre la crueldad, el odio y el fanatismo.

Monumentos a las víctimas del nazismo

Entre los monumentos a las víctimas del nazismo, destaca el conocido como Memorial del holocausto, del artista neoyorquino Peter Eisenman, situado en pleno centro de Berlín y dedicado a los seis millones de judíos asesinados por los nazis. Los berlineses estuvieron debatiendo este proyecto durante 17 años, hasta que hubo consenso para construirlo y, finalmente, fue inaugurarlo el 10 de mayo de 2005. Son 2.711 bloques de hormigón, tantos como páginas tiene la Torah, el libro sagrado de la religión hebrea. Cuando entras en este laberinto de hormigón te sientes perdido, agobiado, acorralado; y si lo haces al anochecer, te impone más todavía.

Este memorial es visitado por 500.000 turistas al año

Podemos entrar desde cualquier punto y recorrerlo en cualquier dirección; pero tenemos que pasar tiempo en él para sentir el frío de la piedra, contemplar la interacción de luces y sombras, y vagar sin rumbo por los estrechos pasadizos. El suelo ondulado hace que te sientas inseguro cuando caminas. Pasado un rato, llegas a sentirte desorientado y confuso, incluso te invade una sensación de claustrofobia. Es lo que pretende el artista, que tengamos una mínima idea del drama que sufrieron las víctimas del holocausto. Y lo más conmovedor es la Sala de los nombres, en la que se proyectan, sobre cuatro paredes, los nombres de todas las víctimas, así como los años de nacimiento y muerte. Este memorial es visitado por 500.000 turistas al año.

La comunidad judía fue la más numerosa, pero no la única que sufrió persecución por parte del régimen nazi. Berlín también ha dedicado memoriales a los gitanos y a los homosexuales, dos minorías que tampoco escaparon a la brutalidad del grupo paramilitar conocido como camisas pardas. Sin embargo, estos dos monumentos son poco promocionados, pues no aparecen en las guías turísticas, ni suelen ser incluidos en las visitas guiadas, algo que provoca malestar en ambos colectivos, pues se sienten olvidados.

Topografía del Terror

Esta exposición provoca escalofrío, sólo con leer su título. Está situada en el lugar donde se encontraban las instituciones más temidas de la Alemania nazi, tanto el cuartel general de la Gestapo o policía secreta, como el mando central de las Shutzstaffel, los matones más fanáticos del régimen nazi, popularmente conocidos como las SS. La exposición muestra los escenarios del terror, pone cara a los verdugos y documenta el impacto que las dos siniestras instituciones tuvieron en la Europa ocupada. Desde sus despachos, criminales de guerra como Himmler o Heydrich planificaron el holocausto y organizaron la persecución sin tregua de sus adversarios políticos, muchos de los cuales sufrieron torturas en las prisiones de la Gestapo.

No hace falta saber alemán para sentirte afligido, basta con ver las fotos de la barbarie que el régimen nazi desató en sólo doce años, desde 1933 a 1945

No hace falta saber alemán para sentirte afligido, basta con ver las fotos de la barbarie que el régimen nazi desató en sólo doce años, desde 1933 a 1945. Algunas imágenes imponen,  pues resulta difícil entender cómo la inmensa mayoría del pueblo alemán se dejó embaucar por la locura del Führer, con su discurso xenófobo, basado en la raza superior. En una foto, centenares de mujeres, al borde de la histeria colectiva, intentan tocar la mano de Adolf Hítler, como si fuera un dios. En otra, una masa de alemanes hace el saludo nazi, cuando pasa el coche del dictador. Y también nos impacta un grupo de niños saludando, brazo en alto, como ejemplo de la gran capacidad del régimen para fanatizar a los más jóvenes.

Mujeres alemanas intentan tocar la mano de Hitler, como si fuera un dios. La imagen refleja un fenómeno de histeria colectiva. 

Grupo de niños haciendo el saludo nazi, como ejemplo de la gran capacidad del régimen para fanatizar a los más jóvenes. 

Podemos ver fotos que nos estremecen. Mujeres rapadas sin piedad para exhibirlas y humillarlas públicamente. Y las más duras: ejecuciones colectivas en la plaza pública por ahorcamiento, en un patíbulo o colgados de los árboles o el momento de disparar friamente un tiro en la nuca a un detenido

En otra sala de la exposición, podemos ver las fotos que más nos estremecen. La deportación de judíos y otros disidentes políticos a los campos de exterminio que dirigía Einrich Himmler, el comandante en jefe de las SS. Mujeres rapadas sin piedad para exhibirlas y humillarlas públicamente. Y las imágenes más duras: ejecuciones colectivas en la plaza pública por ahorcamiento, en un patíbulo o colgados de los árboles. También me impresiona un nazi, en el momento de disparar friamente un tiro en la nuca a un detenido, cuyo cadáver se desploma y cae en una fosa común. Éstas son las auténticas imágenes del terror. Y las más indignantes, fotos de familia que se hacen los propios nazis. En una imagen, hombres y mujeres encargados de vigilar los campos de concentración, se divierten en una fiesta, sonrientes y celebrándolo con un acordeón. En otra, un grupo de jerarcas nazis lucen sus impecables uniformes de las Waffen SS ante la cámara, ajenos totalmente al dolor de sus víctimas. Parecen auténticos psicópatas. Y la última foto que me llama la atención: el cadáver de Einrich Himmler, que intentó sin éxito negociar con los aliados a espaldas de Hítler. Identificado y detenido por los británicos, Himmler se suicidó con una pastilla de cianuro.

Terror nazi.

Ejecuciones públicas para que sirvieran de escarmiento.

Mujeres humilladas públicamente.

La resistencia alemana contra Hitler

No todos los alemanes eran nazis, también hubo una resistencia interior al Tercer Reich, aunque fue minoritaria. El caso más conocido lo protagonizó el coronel Claus Graf Schenk von Stauffemberg, que el 20 de julio de 1944 organizó un atentado contra Hítler. Llevó un maletín lleno de explosivos al cuartel general del dictador, en el frente oriental, más conocido como la Guarida del lobo. Puso el maletín muy cerca del Führer, debajo de una mesa de roble, donde se celebraba una reunión del alto mando nazi.

Buscó una excusa para salir de la reunión, a la que había sido invitado por ser oficial del ejército alemán, y espero fuera, hasta que escuchó la detonación de la bomba. Cuando abandonó la Guarida del lobo, Stauffemberg estaba convencido de que Hítler había muerto a causa de la explosión, lo que habría supuesto el fin de la segunda guerra mundial, pero no fue así. El Führer sólo había sufrido heridas leves, gracias a la sólida mesa de roble que frenó la onda expansiva. A partir de entonces, el dictador se volvió más desconfiado que nunca y las represalias no tardaron en llegar.

Detención de disidentes, a la luz de día y en plena calle. El régimen nazi ejercía la represión con total impunidad. 

Stauffemberg y sus colaboradores fueron rápidamente identificados por la Gestapo y fusilados en el cuartel general del ejército, en el centro de Berlín, hoy convertido en Ministerio de Defensa Alemán. La Sala donde se planeó el golpe de Estado contra Hítler alberga hoy una exposición sobre la resistencia antinazi alemana y, en el patio del ministerio, una escultura rinde homenaje al coronel, en el lugar donde fue fusilado, para recordarnos que no todos los alemanes se dejaron arrastrar por la locura genocida del Führer. La audacia de Stauffemberg ha sido llevada al cine en la película Walkiria, que era el nombre en clave del complot militar contra Hítler, y el coronel es considerado actualmente como un héroe por la sociedad alemana.

El búnker de Hítler, donde acabó la pesadilla nazi

En nuestro recorrido por la memoria de Berlín, el guía nos lleva hasta un aparcamiento, y nos pregunta: ¿Sabéis dónde estamos? Los turistas guardan silencio en un ambiente de suspense. Y el mismo guía responde: “Estamos justo encima del bunker del Führer, a 14 metros de profundidad, hoy convertido en un aparcamiento para evitar que se convierta en lugar de peregrinación de grupos neonazis”. El guía nos advierte, además, que en Alemania hay una ley que prohíbe hacer apología del nazismo “y quien desafía esta ley, haciendo el saludo nazi, es detenido por la Policía y acaba en la cárcel”.

El guía nos advierte, además, que en Alemania hay una ley que prohíbe hacer apología del nazismo “y quien desafía esta ley, haciendo el saludo nazi, es detenido por la Policía y acaba en la cárcel”

Sólo un cartel recuerda que en este parking estuvo el Führerbunker. Antes no había ninguna indicación ni panel informativo, pero el Ministerio de Cultura alemán se vio obligado a poner el cartel, ante las quejas de los vecinos. Y es que los turistas llamaban continuamente a los timbres de sus casas, que rodean el aparcamiento, para preguntar si ése fue el lugar donde se suicidó el dictador nazi. Efectivamente, el aparcamiento se ha convertido hoy en un lugar de memoria, donde Adolf Hítler se refugió con Joseph Goebbels y otros jerarcas nazis, en los últimos días de la guerra.

Otra visita guiada nos ofrece un inquietante circuito por un bunker subterráneo de la II Guerra Mundial, que recorre un laberinto de salas, con techos bajos y pesadas puertas de acero. También está equipado con camas de hospital, cascos, pistolas, botas y flechas brillantes que indican las salidas. Los guías dan vida a las historias de miles de berlineses que permanecían confinados, hacinados y asustados en el búnker, mientras arriba se desataba el infierno.

La batalla final de Berlín empezó a mediados de abril de 1945. Más de millón y medio de soldados soviéticos marcharon sobre la capital alemana y la rodearon el 25 de abril. Dos días más tarde, llegaron al centro de la ciudad, luchando en las calles contra los pocos soldados que quedaban, muchos de ellos niños y hombres de edad, pues el Führer se había negado a capitular. El 30 de abril, los combates llegaron a la misma Cancillería, donde Hítler se había refugiado en su búnker, con su amante Eva Braun, con la que se había casado un día antes.

Cuando comprendió que la derrota era inevitable, Hítler se disparó un tiro de pistola en la cabeza y Eva también se suicidó con una pastilla de cianuro. Sus cuerpos fueron quemados en el patio de la Cancillería para que no cayeran en manos de los soviéticos.

El ministro de propaganda, Joseph Goebbels, y su mujer Magda, considerada la primera dama del Tercer Reich, también se suicidaron. Pero antes de quitarse la vida, hicieron algo terrible: mataron con pastillas de cianuro a sus seis hijos. La película “El hundimiento”, de producción alemana, narra con rigor histórico cómo acabó la pesadilla nazi.

Los combates tuvieron efectos devastadores en Berlín y su población. Barrios enteros estaban en ruinas

Los combates tuvieron efectos devastadores en Berlín y su población. Barrios enteros estaban en ruinas. Más de 125.000 berlineses perdieron la vida y casi un millón de mujeres y niños habían sido evacuados para salvarlos de los bombardeos aliados. Cuando el 8 de mayo de 1945 se declaró oficialmente el fin de la guerra, sólo quedaban en la capital alemana 2,8 millones de berlineses, de los que dos tercios eran mujeres, pues la mayoría de sus maridos estaban muertos o presos. A ellas les tocó retirar las 25 toneladas de escombros provocadas por los bombardeos. En consecuencia, estas mujeres fueron llamadas las Trümmerfrauen (mujeres de los escombros). Desde la azotea del Reichstag vemos pequeñas colinas que rodean Berlín y que están hechas de montañas de escombros. Actualmente se han convertido en parques y zonas de ocio. Las más conocidas son el Mont Klamont o el Volkspark

A las mujeres alemanas les tocó retirar 25 toneladas de escombros tras los bombardeos. Eran conocidas como las ‘Trümmerfrauen’ (mujeres de los escombros).

La cúpula del Reichstag, símbolo de la nueva Alemania

El Reichstag, sede del parlamento alemán, es el monumento berlinés que más aparece en los libros de historia. En 1919, se proclamó la República alemana, desde una de sus ventanas. En 1933, siendo Adolf Hitler canciller, el enorme edificio sufrió un misterioso incendio. De este siniestro se beneficiaron los nazis, que acusaron sin pruebas al Partido Comunista de haberlo provocado para ilegalizarlo. Desde ese momento, Hitler asumía poderes dictatoriales. Ya en 1945, las tropas victoriosas del Ejército Rojo izaban la bandera soviética en una de las torres del edificio bombardeado. La foto del soldado soviético, colocando la bandera con la hoz y el martillo, dio la vuelta al mundo. Y desde la azotea, podemos localizar fácilmente la Catedral de Berlín, la Casa de las Culturas del Mundo, la Torre de la Televisión, que con 300 metros de altura es el edificio más alto de Alemania, o el enorme parque Tiergarten, el gran pulmón verde de Berlín.

Foto histórica de un soldado soviético colocando la bandera roja con la hoz y el martillo en una torre del Reichstag. La imagen simboliza el fin del nazismo y de la segunda guerra mundial.

La cúpula original quedó destruida durante el incendio del Reichstag, en 1933. La que vemos hoy es obra del arquitecto Norman Foster, que restauró el edificio en el estilo renacentista del siglo XIX, pero añadió una impresionante cúpula de cristal, que se ha convertido en símbolo de la nueva Alemania y es visitada, cada año, por más de tres millones de turistas. La brillante cúpula esta abierta por arriba y por abajo, y situada justo encima del Salón de Plenos. Los visitantes pueden recorrerla por una rampa interior de 230 metros de longitud, que sube en espiral, alrededor de un cono forrado de espejos, que desvía la luz solar hacia la sala plenaria. Y una vez arriba, podemos observar los debates parlamentarios. Foster quiso así que su cúpula se convirtiera en una metáfora de la transparencia del poder político. De hecho, la fachada principal, que tiene una enorme escalinata y un pórtico sostenido por seis columnas corintias, está coronada por la siguiente dedicatoria, escrita con letras de bronce Dem Deutscher Volke, que significa: Al pueblo alemán.

Fotografías facilitadas por el autor D. Francisco Vigueras.

Autor del artículo: D. Francisco Vigueras.

Artículo gentileza:  «Diario del Independiente de Granada.

Mis silencios de vida III: Reflexiones sobre el simbolismo del silencio, por Julio Jiménez Cordobés

Nuestra vida es una eterna algarabía de griteríos. Palabras vacías, sin el apoyo del verbo constituyen el modelo a seguir, fomentamos lo intrascendente. Vivimos en una sociedad donde una persona despojada de obras puede imaginarse ser un sabio. Sin detenerse en lo que está diciendo, sólo utilizando su oratoria es capaz de aparentar ser el salvador o el señor todo poderoso de un grupo social determinado. El Ego, ¡cállalo! ¡El estampido de las voces nos aleja del pensamiento!

La ausencia de ruidos está desaparecida o reducida a la mínima expresión. Su método, sus reglas constituyen el camino a la sabiduría, el reencuentro con la verdad.

Desde los orígenes de la civilización humana se ha utilizado como orden para cultivar al hombre:

Epicuro: “Vive calladamente” Pitágoras: “El silencio es la primera piedra del templo de la filosofía”. Horacio: “Todos los hombres que no tienen nada que decir, hablan a gritos” Séneca: “Soy tan partidario de la disciplina del silencio, que podría estar horas hablando sobre ella”.

El mutismo es un denominador común en las distintas tradiciones religiosas. Por todas ellas, es considerado como el principio del conocimiento. Con su práctica se consigue calmar el espíritu para llegar a la paz interior.

En el Antiguo Egipto, la purificación del alma viene dada por la habilidad en la ausencia de ruido. El dios que lo representa es Harpócrates, un infante desnudo con un dedo de su mano derecha en la boca.

El budismo invita al regocijo que produce hurgar en uno mismo. Thich Nhat Hanh escribió: “El silencio interior es esencial para poder oír la llamada de la belleza y responder a ella. Si en nuestro interior no hay silencio -si nuestro ente, nuestro cuerpo están llenos de ruidos, no oiremos la llamada de la belleza”

Nos cuenta la leyenda que un día Buda alzó una flor blanca mientras enseñaba dharma (principios morales budistas) a un grupo de monjes. Mostró la flor y calló. Uno de sus discípulos, sonrió sutilmente ante el gesto.  Este fue la enseñanza del Buda: Todo camino hacia la conciencia está constituido por silencio porque la verdad no puede ser palabras, flor porque cuando se logra comprender se llega a la expresión pura de la verdad, sonrisa, porque la alegría es el estado natural cuando se entiende que todo es perfecto.

Los musulmanes, en su libro sagrado el Corán, elogian la virtud de la prudencia. así lo expresan:

El Profeta Muhammad, nos dijo: “Una de las señales de que la persona se ha afianzado en la fe y se ha aferrado al Islam es que habla poco”. El Califa Omar, dijo al respecto: “Quien habla mucho, incrementa sus pecados; y de quien aumenta sus faltas, el Infierno será su morada”.

“La lengua (la palabra) es una dádiva de Al-lah que debe ser usada de manera correcta, diciendo solo cosas beneficiosas, buenas, bonitas, alabando a Al-lah, recitando el Corán o callando cuando no se tenga nada bueno que decir, así se convierte en una bendición. Pero si, por el contrario, es empleada para maldecir, para ofender a la gente, para deshonrarla y difamarla, esta bendición se convierte en maldición y las consecuencias que acarreará su mal uso serán desastrosas”.

La tradición hebrea considera esencial crear un ambiente idóneo para poder escuchar la palabra sagrada. El cuarto libro de la Torá, llamado Bamidbar (en el desierto), narra la marcha del pueblo de Israel hacia la tierra prometida atravesando el desierto, lugar de ausencia de sonidos que impiden la distracción en el encuentro con Dios. Es el momento del Shemá, escuchar, prestar atención y responder a lo que se ha oído. Oración que llama a los judíos a vivir el compromiso, la práctica del amor hacia Yahveh.

Los cristianos entienden el susurro de la nada como el medio para llegar a Dios. La ausencia de ruidos es condición esencial de la oración, es la llave que permite la unión del alma con la divinidad.  No puede haber vida cristiana sin oración. En el libro del Antiguo Testamento de los Proverbios se nos dice: “Aún el necio, cuando calla, es contado por sabio; El que cierra sus labios es entendido”. “El hombre se alegra con la respuesta de su boca; Y la palabra a su tiempo, ¡¡Cuán buena es!!

En la Grecia clásica, Pitágoras de Samos, fue el máximo exponente de la filosofía del Silencio como el comienzo de la sabiduría (la primera piedra del templo de la sabiduría), el destino superior del alma. En la Escuela Pitagórica el discípulo ponía en valor su práctica durante dos o cinco años, de esta forma se elevaba al alumno al trabajo espiritual, al cultivo del ego interior, al control del ego personal, al aprendizaje de la discreción y la prudencia.

En el nacimiento de la masonería operativa, siglos XIV-XV, época de las grandes construcciones de las Catedrales Góticas se impuso el “silencio de las piedras”, el compromiso de guardar secreto del arte arquitectónico, de la técnica de construcción. Los constructores no podían transmitir a los profanos las habilidades de trabajar la piedra. La discreción junto con la hermética eran los medios para proteger al gremio de las injerencias mundanas, así como de las pérdidas de privilegios.

Con la finalización de las grandes construcciones góticas y renacentistas, los canteros, obreros, artesanos, decididos a mantener vivo el espíritu de las antiguas cofradías, crean logias sedentarias. Asociaciones abiertas a la participación de personas ajenas al gremio: nobles, intelectuales, abogados, burgueses. Estos nuevos “masones aceptados” irán sustituyendo a los antiguos operarios. Los talleres masónicos se modifican socialmente perdiendo toda relación con la actividad edificadora. Se pasa de una masonería operativa a una masonería especulativa.

En 1717 es el año de la unificación, el nacimiento de la Gran Logia de Londres. El comienzo de la Masonería moderna donde la disciplina del silencio es una de sus enseñanzas más importantes. El objetivo es formar a pensadores antes que habladores. Su aprendizaje nos llevará a la limpieza de nuestra mente para crear la actitud necesaria para proceder al estudio de la verdad, el resurgir de la sabiduría.

El mutismo en el arte Real lo impregna todo, la decoración de los talleres, los rituales de logias, los distintos grados de crecimiento personal etc. Cuando un profano se inicia en masonería, pasa por una ceremonia de iniciación donde la presencia de la nada es protagonista desde su ingreso en la cámara de reflexión hasta la finalización del ritual de iniciación con los viajes iniciáticos y los juramentos que convierten al profano en aprendiz masón.

Mente abierta, deseo de progresar, despertar las aspiraciones, la pasión por el conocimiento, son características por cultivar en el aprendiz. Como herramienta en este nuevo caminar se impone el silencio que nos enseña a escuchar, a pensar, porque no se llega a la verdad con palabras o discusiones sino con el estudio, la reflexión y la meditación. El iniciado en masonería debe permanecer callado, su objetivo es oir, ver, aprender. Cuando se consigue saber escuchar al hermano, se estará preparado para ascender a “compañero”.

En el segundo grado el masón deberá estudiar, comprender el sentido, el ser de la Masonería, para ello debe comenzar su instrucción con el estudio de diversas ciencias:  Cosmología, gramática, aritmética, astrología, filosofía etc. Se abre un periodo de formación donde la presencia de la nada, el mutismo, se convierte en “Reflexión Interior”, capacidad de escucharse a uno mismo, como medio para conectar el interior con los contenidos asimilados. De esta forma su madurez le irá permitiendo el dominio de las palabras, dotarlas de sentido, adquirir la templanza necesaria para determinar cuándo hablar o cuándo callar.

En el tercer grado, el Maestro por su madurez, percepción y práctica de la tolerancia debe dominar el arte de la “elocuencia”. Con un lenguaje fluido, claro, debe ser capaz de captar la atención de los oyentes, convencer, conmover. Las palabras tienen poder para construir o para destruir, pueden ser mal usadas, mal interpretadas, por ello los Grandes Maestros nos enseñan hablar cuando nuestro verbo sea más valioso que nuestro enmudecimiento.

El silencio es el enemigo del Ego, falsa ilusión de nosotros mismos, culpable de la degradación del hombre, cuando el yo desaparece en un masón, surgen los valores de libertad, igualdad y fraternidad. Cerremos nuestros labios, abramos nuestros corazones, es la mejor manera de hablar a nuestras almas.

 

Autor: Julio Jiménez Cordobés.

Agostados desde junio. «Para quienes su actividad y sustento dependen de la climatología…»Autor : Antonio Aguilera

Para quienes su actividad y sustento dependen de la climatología, saben muy bien todo lo que están cambiando los ciclos agrarios y naturales. La gente del medio rural sabe que hay menos abejas, y que eso perjudica a las flores silvestres y a la polinización de los cultivos, y eso perjudica a otros insectos, pequeños reptiles, aves y animales, y eso supone que, a la vez los grandes herbívoros y animales cazadores tienen menos alimento, disminuyen sus poblaciones, cambian sus hábitos. Y al final de todo, porque todos somos parte de la misma cadena, el medio que siempre había sido fuente de vida y riqueza se hace yermo y hostil.

Las mujeres y hombres de nuestros pueblos tienen las raíces de su sabiduría gracias a entender y aprender de los ciclos naturales, en acompasar sus trabajos y actividades a los ritmos y ciclos que marca el clima y la tierra. En incontables generaciones han encontrado la mejor fecha y manera de germinar las simientes, en adecuar tipos de cultivo a las características de la tierra, a optimizar el manejo del agua, a aprovechar los vientos, las pendientes, los recursos silvestres, hasta las piedras. La sociedad rural de la que todos venimos y de la que seguimos dependiendo, ha progresado gracias a regular y ajustar su vida a la del medio que los cobija.

Estamos en un momento en el que nos vemos obligados a dudar de todo, incluso de los preceptos y principios que pensábamos inamovibles. El saber popular rural que tantas directrices nos enseña con el refranero va camino de irse a pique. Están dejando de ser ciertos muchos y muchos refranes, otra prueba evidente de que el clima hoy se rige por patrones nuevos. Me recordaban antes aquello del cuarenta de mayo… Los cabañuelistas se vuelven locos en agosto para hacer lecturas correctas de las señales que antes les llevaban con mayor fiabilidad a sus pronósticos.

La gente de campo es consciente que la floración de muchas plantas se adelanta, que cada vez llueve menos y cuando lo hace, causa más daño, que las golondrinas llegan antes, que los frutales maduran a destiempo, que la otoñada llega poca y tarde, que más árboles se vuelven veceros, que la calidad del agua del manantial no es la misma, o tristemente, ya no es, que se perdieron los cangrejos de aquel arroyo, las perdices de aquella vaguada, o que hace mucho que no se ven aguilillas o lagartos de cabeza roja. No es una situación coyuntural de alguna comarca, es global y permanente, esa es la gravedad del problema colectivo.

El calentamiento global provocado por la actividad humana está teniendo un claro y negativo impacto en el campo andaluz, en su biodiversidad y está haciendo más difícil la vida de agricultores y ganaderos que están siendo avocados a una triste pugna por el recurso más escaso, el agua. Empujados a una carrera por la viabilidad de su actividad que el mercado dice que tiene que ser mediante la productividad. Ese es un camino que solo acabará en fracaso, una realidad que tristemente tiene ya muchos nombres y apellidos en desaparecidas explotaciones familiares.

Dice Cervantes en boca de Sancho: “Las tierras que de suyo son estériles y secas, estercolándolas y cultivándolas vienen a dar buenos frutos. Quiero decir que la conversación de vuestra merced ha sido el estiércol que sobre la estéril tierra de mi seco ingenio ha caído; la cultivación, el tiempo que ha que le sirvo y comunico; y con esto espero de dar frutos de mí que sean de bendición, tales que no desdigan ni deslicen de los senderos de la buena crianza que vuesa merced ha hecho en el agostado entendimiento mío”.

Piensa Sancho tener agostado el entendimiento, es decir, abatido, reseco. Dice el diccionario que agostar es excesivo calor, que seca o abrasa las plantas, también consumir, debilitar, destruir las cualidades físicas o morales de alguien. Claro, todos estos significados y sensaciones parecían no poder asociarse a otra fecha del calendario que no fuese agosto, pero hoy, el trigo, el cereal se agosta mucho antes, de ahí la necesidad de adelantar la siega y labores de cosecha. En junio estamos agostados sin remedio. Al hablar con gente de pueblo, da la impresión de que están permanentemente agostados, y eso, no puede ser de recibo.

Superar este abatimiento que parece dominar a tanta buena gente del medio rural ante las dificultades de futuro, pasa por reinventarse adaptándose a la realidad cambiante. Labradores y pastores saben que es inútil luchar contra los elementos, es necesario adaptarse para salir adelante, lo tienen bien entendido. Los que de verdad tienen que saber y entender esta realidad es el resto del mundo, que tiene que ser consciente que cualquier futuro pasa por un medio rural vivo, pasa por valorar adecuadamente su aportación a la sociedad más allá de los alimentos y productos físicos que nos ofrecen.

“Uno no puede ponerse al lado de los que hacen la Historia, sino al servicio de los que la padecen”, dijo Albert Camus. La gente del medio rural sienten en la tierra y en sus entrañas los cambios que el calentamiento global está produciendo, tienen que adaptarse y tenemos que darles toda la confianza para ello, el resto, todos nosotros tenemos la obligación de acompañarlos en esta transición. Agosto es un periodo excelente para la reflexión, no nos agostemos, seamos parte de la solución.

Autor: Antonio Aguilera

 

 

Claves para entender la economía andaluza (y II). Manuel Delgado Cabeza. Catedrático de Economía.

Gentileza: El portal de Andalucía: https://portaldeandalucia.org/

En el artículo anterior se trató de cuatro cuestiones a tener en cuenta para entender qué le pasa y cómo funciona la economía andaluza. Se partía de que 1) la economía es un producto social, para abundar en la importancia de contestar a la pregunta 2) ¿desde dónde se gobierna lo económico?, en el camino para entender que 3) no somos una economía atrasada, sino 4) una economía subalterna.  Percibir este carácter subalterno –“que ocupa una posición inferior”- propio de las economías del Sur, resulta esencial para entender la realidad socioeconómica y cultural de Andalucía. Pero desde esas gafas que la élite dominante del Norte ha construido, imponiendo una representación de la realidad que legitima su supremacía, esta subalternidad permanece invisibilizada. El velo de lo monetario y el uso de lo que José Manuel Naredo viene llamando términos fetiche, idolatrías o metáforas como las de la producción o el mercado, ocultan formas de dominación entre las que se encuentra la apropiación de riqueza desde el Norte sobre las realidades del Sur; por eso, otra de las claves para entender la economía andaluza es desvelar, que, como sentenciaba un personaje de El Roto:

  1. “La economía es una rama del ilusionismo”. ¿Cómo se encubre, desde la economía convencional, la explotación de los pueblos y países del Sur como Andalucía? Un caso concreto nos puede servir como ilustración: el de los intercambios asociados a la plataforma agroexportadora de hortalizas de Almería, un enclave agrícola intensivo en el uso de trabajo, materiales y energía; uno de los espacios que en mayor medida define la dedicación primaria de la economía andaluza.

Un estudio realizado en la zona representando el proceso económico no sólo en términos monetarios como hace la economía convencional, sino incorporando en él las entradas y salidas de materiales y energía nos desvela que el modelo almeriense apoya su funcionamiento en el uso y la degradación del patrimonio natural local; en una intensa extracción y trasiego de materiales movilizados, con fuertes repercusiones territoriales y ecológicas y que en su gran mayoría (más del 99%, agua, tierra, arena y estiércol) proceden del entorno más próximo. Con una dependencia que hace al modelo extremadamente vulnerable: la extracción de agua acumulada en los acuíferos por encima de las aportaciones anuales del “recurso” al sistema hidrológico de la zona, estimándose el déficit anual en más de un tercio del agua consumida; un camino que va agravando con el tiempo el problema de su escasez. La cantidad anual de agua consumida por este modelo extractivo localizado en la zona más árida de Europa equivale aproximadamente al consumo de una población de cinco millones de habitantes.

Pero esta apropiación intensiva de recursos locales no se advierte si, como hace la economía convencional, centramos la atención en los flujos monetarios, porque la estructura de costes, en términos de dinero, nos lleva a concluir que los ingredientes más importantes, con mucha diferencia, son las semillas, los fertilizantes, los plásticos, etc, que suponen cerca del 90% del valor monetario de las compras. Los recursos locales quedan así muy empequeñecidos en la representación monetaria del modelo, en consonancia con su escaso valor dinerario. Escasez de valor a la que se ha llegado a partir de criterios de valoración construidos por la economía convencional que contabilizan, por ejemplo, el agua según su coste de extracción y no por su coste de reposición: lo que costaría reponer la situación hídrica al estado anterior a la extracción.

De modo que lo que aparece, lo visible, lo que tiene valor (monetario) es el paquete tecnológico utilizado en el proceso, cuyo diseño y elaboración está en manos de grandes corporaciones ajenas y muy lejanas a Andalucía, invisibilizándose así los costes ecológicos del extractivismo. Hay todavía otros costes, los sociales, también invisibilizados y que se originan a partir de los precios crecientes pagados por el agricultor por el paquete tecnològico, y de los precios percibidos por los productos que vende que son cada vez más bajos. Los dos lados de esta pinza tienen mucho que ver con el poder de las grandes corporaciones de los agronegocios. En el caso de la agricultura almeriense en 2020 el precio medio percibido por los agricultores de Almería por un kilo de hortalizas es, según estimaciones de Cajamar, en 2018, (en términos constantes, como dicen los economistas -descontado el efecto de la inflación-) un 70% del que percibían 43 años antes, en 1975. Esta presión la resuelve el agricultor de la única manera que le queda en sus manos: aumentando el número de kilos producidos por hectárea para compensar la bajada de márgenes por cada unidad producida, y eso significa intensificar la explotación de los “recursos” locales, y desplazando esa presión hacia los costes de la mano de obra, que experimenta así una sobreexplotación como consecuencia de las condiciones en las que se desenvuelve el extractivismo en este enclave agroexportador de Almería.

De manera que, mientras más bajos sean los precios en origen que se le pagan a los agricultores almeriense y más les cuesta la tecnología que usan, más capacidad tienen las grandes corporaciones localizadas en el Norte de apropiarse desde lo global de espacio (patrimonio natural) y tiempo (de trabajo) locales. Un intercambio desigual que se presenta desde la economía convencional como resultado del “libre juego” del mercado, término que se utiliza aquí como fetiche para encubrir las relaciones de poder que hay detrás de una apropiación de riqueza que va a alimentar las necesidades de los procesos de crecimiento y acumulación de capital y de poder de los amos del agronegocio, localizados básicamente en los centros económicos de la Unión Europea.

Estos imperios alimentarios necesitan para su expansión conseguir garantizar a los inversores la máxima remuneración, o, lo que es lo mismo, el mayor aumento en el futuro del valor de sus acciones y títulos en los mercados bursátiles, que es el principal aliciente para invertir. Esa garantía de que las acciones van a subir de precio se apoya en las expectativas de ganancias de la empresa. Ahí se juegan estos gigantes la continuidad de su financiación y con ello su supervivencia. Desde estas reglas del juego, la apropiación de la máxima cantidad de valor en el primer eslabón de la cadena resulta esencial. Maximizar la apropiación de riqueza asociada al extractivismo no es una opción para estas grandes corporaciones; es una cuestión perentoria, en la que les va su propia existencia. Su posición privilegiada de poder les facilita conseguir el objetivo.

Todas estas consideraciones, que se suman a las que se hacían en el primer artículo, nos llevan a una pregunta que sería clave para entender hacia dónde mirar en el futuro.

  1. ¿Hay remedio dentro del capitalismo?

A escala mundial parece cada vez más evidente que reproducir lo que nos ha traído hasta aquí sólo puede agravar los problemas que padecemos; abundar en la lógica del lucro y la acumulación, la misma que nos ha puesto al borde del abismo social y ecológico no parece que sea la receta. Especialmente en una etapa del capitalismo que no es reversible y en la que no hay resquicio para concesiones; al contrario, la reproducción del sistema tiene lugar, cada vez en mayor medida, a costa de empeorar las condiciones en las que la vida se desenvuelve, ecológica y socialmente. Ahondar en esta manera de concebir y de funcionar lo económico y en la forma de entender la vida y de vivir de la que esta economía forma parte lleva a intensificar el conflicto entre el capital y la vida, con sus cuatro fuentes de tensión: el trabajo asalariado, la esfera de los cuidados, la explotación de la naturaleza y la de los pueblos y los países del Sur como Andalucía dedicados a su exportación.

Este recrudecimiento en las formas de explotación se hace ostensible en el caso del extractivismo. Esa cara oculta o encubierta de apropiación de riqueza asociada al sometimiento de pueblos y países del Sur como Andalucía que viene siendo una característica consustancial a la modernidad y el capitalismo. Las necesidades de productos primarios, de materias primas, no han dejado de crecer desde los inicios del sistema y lo han hecho de forma exponencial en las últimas décadas, cuadruplicándose desde 1970, en una continua “rematerialización” de la economía que corre pareja al empeño por convertir -en el discurso- en sostenible lo que cada vez está más lejos de serlo.  Desde el inicio del siglo XXI el uso de materiales y energía se ha duplicado, en una escalada del extractivismo asociada a los requerimientos de nuevas tecnologías y nuevos materiales relacionados con nuevas fronteras para la acumulación, entre las que sobresalen la “transición hacia energías renovables” y la digitalización como vías de salida ante las dificultades de reproducción con las que tropieza el capitalismo. Y ahí vuelven a estar, de nuevo, los pueblos subalternos como Andalucía como zona de sacrificio para esta nueva etapa de la acumulación, que intensificará el colonialismo en su versión más cruda, como ya se viene percibiendo con el repunte de la minería, consagrada en 2014 como “pilar estratégico” de un “nuevo modelo productivo” con el consenso de todas las fuerzas políticas, lideradas por el PSOE e Izquierda Unida, socios que gobernaban en coalición la Junta de Andalucía.

Gobiernos centrales, autonómicos y municipales, y sindicatos “mayoritarios” apoyan en Andalucía con entusiasmo esta nueva ofensiva extractivista alineándose con los intereses de las grandes corporaciones mineras a las que se conceden generosas subvenciones y ayudas públicas, y siendo cómplices, por acción u omisión, de conductas que han ocasionado graves daños y altos riesgos ecológicos y sociales. Con la coartada de la creación de riqueza y empleo en la comarca donde se localizan, obviando que la tecnología empleada en las nuevas formas de extractivismo minero, a la vez que hacen más agresiva la extracción aumentando la intensidad y la escala de la agresión, convierten a la minería en una actividad poco demandante de empleo que dura sólo mientras se mantiene la explotación. Nuestra experiencia como pueblo cuyo subsuelo ha venido siendo utilizado históricamente para extraer minerales y riqueza con la que se ha alimentado la prosperidad del Norte nos dice que estas actividades que empiezan siendo acogidas como tabla de salvación a la que agarrarse con la idea de salir de la pobreza terminan, cuando se acaba la explotación, con un panorama desolador de destrucción y de ruina en el entorno social donde se localizan, dejando enormes pasivos ambientales y sociales que perduran en el tiempo y ahondado la situación de pobreza secular de la que se partía. Mientras tanto, la dedicación extractivista con frecuencia convierte a la compañía minera en dueña de la vida de la comarca y de sus habitantes, impidiendo que puedan prosperar otras maneras de entender la economía más justas, solidarias y sostenibles. Un ejemplo más de cómo desde el sistema político y las instituciones se viene alimentando el papel subalterno que juega la economía andaluza y ahondando nuestra dependencia económica, nuestra subalternidad política y nuestra servidumbre cultural.

Ante la situación que se ha mostrado hasta aquí sería demasiado ingenuo seguir confiando en que las soluciones, los cambios necesarios, vayan a venir desde arriba; entre otras cosas porque nunca las transformaciones de la envergadura de las que ahora se necesitan vinieron de lo instituido, que, por esencia, tiende a reproducir los privilegios y el orden establecido. No se puede contar con quienes desde la política mantienen este orden en beneficio de una élite que concentra cada vez más riqueza y más poder sin reparar en daños. Para que la transformación desde abajo sea posible es prioritario considerar la última de las claves:

  1. La importancia de la conciencia colectiva.

Al qué hacemos habría que anteponer responder colectivamente a ¿cómo hemos llegado hasta aquí?, y eso requiere una conciencia social generalizada. Sin ella no estaremos en condiciones de resolver a nuestro favor la encrucijada en la que nos encontramos y que nos plantea hoy dos alternativas: una, la que se nos propone desde arriba y que consiste en reclamar la recuperación de una economía construida para sostener la acumulación de capital. Para Andalucía eso significa reclamar seguir siendo los camareros de Europa, o mantener una plataforma agroexportadora que trabaja para un amo que se llama Carrefour, Alcampo o Mercadona. La otra vía sería procurar que prosperen experiencias que contengan otras maneras de entender y funcionar la economía que vayan haciendo retroceder las cuatro fuentes de conflicto entre el capital y la vida. Dando cabida a la esfera de los cuidados, colectivos e individuales, físicos y afectivo-emocionales, que están en la base de las necesidades humanas, como un eje central de lo económico, subordinando la elaboración de objetos a la sostenibilidad de la vida social y natural y haciéndonos cargo progresiva y colectivamente de nuestras necesidades a través de formas cooperativas, comunitarias y autoorganizadas de trabajo que hagan retroceder el trabajo asalariado, dependiente y servil, cada vez más escaso, precarizado y lejos de nuestro control. Un reto que estamos obligados a afrontar colectivamente desde un nosotros inclusivo que tenga fuerza para tratar de ir ganando espacios, cambiando las reglas del juego y creando nuevas dimensiones para que la vida pueda prosperar.

Manuel Delgado Cabeza. Catedrático de Economía. Universidad de Sevilla.

La marcha de la Desbandá. «Paso a paso, nombre a nombre». (Paco Vigueras. Periodista)

“Paso a paso, nombre a nombre”

Paco Vigueras, periodista y vicepresidente de la Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación.

La marcha de La Desbandá vuelve a recorrer la costa oriental de Andalucía con el lema “Paso a paso, nombre a nombre”, en memoria de las más de 100.000 víctimas de este crimen de guerra. Este año, con un formato reducido a causa de la pandemia. Una marcha simbólica de tres etapas, Málaga, Salobreña y Almería, donde tuvieron lugar los episodios más dramáticos. Sucedió en febrero de 1937, cuando el general golpista Queipo de Llano amenazó, desde los micrófonos de Radio Sevilla, con matar y violar a la población malagueña.

Esta campaña de terror radiofónico provocó una avalancha humana por la carretera de la costa, que salió en desbandá al escuchar soflamas como ésta: “Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad – vociferaba Queipo -. Y a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora, por lo menos, sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen o pataleen”. Muchas madres malagueñas, presas de pánico, huyeron con sus hijas, ante el temor de que fueran violadas y asesinadas. Y la soflama del general golpista se ha convertido en la locución más infame en la historia de la radio.

Homenaje al doctor Norman Bethune

En la etapa granadina, los senderistas rendirán homenaje al doctor Henri Norman Bethune, que, desde el año 2017, tiene un monumento en Motril y una avenida de la capital tropical lleva su nombre. Es lo que se merece este médico comprometido y solidario que arriesgó su vida para salvar a centenares de personas, cuando eran perseguidas por las tropas franquistas, con el apoyo de sus aliados nazis y fascistas.

El doctor Bethune nos dejó, además, un testimonio que nunca olvidaremos: “Yacían hambrientos en los campos, atenazados, moviéndose solamente para mordisquear alguna hierba. Sedientos, descansando sobre las rocas o vagando temblorosos sin rumbo. Los muertos estaban esparcidos entre los enfermos con los ojos abiertos al Sol”. Y se preguntó: “¿Qué crimen habían cometido estos hombres de la ciudad para ser asesinados de modo tan sangriento? Su único crimen había sido el de votar por un Gobierno del pueblo”. Esta traumática experiencia llevaría a Norman Bethune a escribir su relato El crimen de la carretera Málaga-Almería.

Ofrenda floral en el Guadalfeo

Durante la marcha, los senderistas harán también una ofrenda floral a las víctimas que fueron masacradas en la desembocadura del río Guadalfeo, uno de los episodios más espeluznante de La Desbandá. El puente estaba destruido por los bombardeos y el río venía crecido a causa de las lluvias, por lo que muchos fugitivos intentaron cruzarlo. Pero nunca llegaron a Motril, pues fueron arrastrados por la fuerte corriente hacia el mar, donde murieron ahogados o ametrallados.

Carmen López Iglesias, superviviente de La Desbandá, lo recuerda así: “Caminábamos de noche, entre los maizales, para no ser vistos por los barcos que bombardeaba desde la costa, y, sobre todo, por los aviones, que nos ametrallaban. Sentíamos los aviones, tiros y la gente chillando. Mi padre intentaba protegernos. Veíamos a mucha gente huyendo. Cuando llegamos al río Guadalfeo fue horrible, pues muchos murieron ahogados – dice Carmen -. Por suerte no tuvimos que atravesarlo para ir a Motril, pues subimos a Dúrcal, donde teníamos familia que nos dio refugio. Mis padres decían siempre que fue el cuadro de la Virgen, que llevábamos en el burro, el que nos había salvado”.

No podrán borrar la memoria

Precisamente, la extrema derecha ha destrozado la placa que rinde homenaje a las víctimas del Guadalfeo y la que recuerda la liberación de presos en el castillo de Carchuna, pero no podrán borrar la memoria. Ante estos actos vandálicos, es más necesario que nunca mantener la marcha de La Desbandá, para que no se olvide este crimen premeditado contra civiles heridos, enfermos, niños y personal sanitario. Es decir, ataques indiscriminados y excesivos, con la única finalidad de provocar el terror en la población. Un crimen contra la humanidad que, 84 años después, todavía tiene muchas incógnitas sin resolver. La Asociación Cultural La Desbandá insiste en pedir a la Dirección General de Memoria Histórica que abra una investigación sobre el censo y la identidad de las víctimas, y sobre los responsables de aquella masacre.

Y la última etapa llevará a los senderistas a Almería, donde en 1937 los fugitivos encontraron refugio y la solidaridad de sus vecinos. La capital almeriense conserva más de cuatro kilómetros de refugios subterráneos, con capacidad para 40.000 personas. Una obra impresionante del ingeniero Guillermo Langle Rubio, que llegó a dotarlos de un quirófano para los heridos y una sala de juego para que los niños pudieran paliar el trauma de la guerra. Esta estructura defensiva salvó muchas vidas durante los 52 bombardeos que sufrió la ciudad, entonces en zona republicana. Los aviones arrojaron un total de 754 bombas que machacaron sin piedad a la población. Si en 1937, las víctimas huían de las tropas de Queipo de Llano, hoy los senderistas hacen el mismo camino para pedir “verdad, justicia y reparación”.

Fotos históricas de Hazen Size, colaborador del médico Norman Bethune.

Viñeta del cómic «El paseo de los canadienses», de Carlos Guijarro. 

ASOCIACIÓN GRANADINA
VERDAD JUSTICIA REPARACIÓN

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Manifiesto a todos los Andaluces. 1936 (Gentileza: Centro de Estudios Históricos de Andalucía. Ceha)

Fuente: https://ceha.ovh/manifiesto-a-todos-los-andaluces-1936/

Este documento ve la luz en junio de 1936 -solo falta un mes para la rebelión militar- y lo firma: “Acción Pro Estatuto Andaluz. Por su mandato Blas Infante”. Deja claro, por tanto, quién es su autor.

El escritor José Luis Ortiz de Lanzagorta lo publica, por primera vez tras la dictadura, en su libro “Blas Infante. Vida y muerte de un hombre andaluz”, y nos dice de él: “Es el último y dramático documento escrito por Blas Infante, llamamiento de urgencia y testimonio con valor de testamento andalucista, síntesis de su estilo político y literario”.

Analizando en profundidad el manifiesto, más que un “llamamiento de urgencia”, podemos considerarlo, más bien, como un intento desesperado para hacer reaccionar al pueblo andaluz. Los catalanes han conseguido su Estatuto; los gallegos refrendan el suyo; aragoneses, castellanos y asturianos están redactando un anteproyecto de Estatuto y los vascos han presentado ya cuatro versiones a las Cortes. Mientras tanto, aquí todo parece empantanado. La labor política de obstrucción está dando sus frutos. Han terminado los dos años de gobierno conservador, opuesto a cualquier intento de autogobierno, pero todo sigue igual, nada se mueve. Parece que la maldición del diputado del PSOE en enero de 1933, cuando recriminaba a Blas Infante por gritar ¡Viva Andalucía Libre!, se ha cumplido: “Con ese grito nunca tendrán ustedes Estatuto de Autonomía”.

El manifiesto comienza así: “Salud: El organismo de Acción Pro Estatuto, formado por uno de los Consejos de la Junta Liberalista de Andalucía … /… se dirige a vosotros con el fin de procurar interesaros en esta obra de autonomía regional; aspiración que no excluye la particularidad de alguna doctrina ni de algún programa religioso, político o societario”.

Como siempre, obligados a realizar aclaraciones: No pretendemos ir contra nadie; todos los intereses políticos, religiosos y económicos serán respetados. Dejar de poner obstáculos. Nunca en contra de, sino a favor de Andalucía. Lo repetían una y otra vez, pero nada, la cerrazón y las directrices se imponían.

Los andalucistas eran exquisitos en sus actuaciones. Por si pudiera existir alguna reticencia política, crean dentro de la Junta Liberalista una comisión específica a la que llaman Acción Pro Estatuto. Ella será la encargada de dinamizar todas las propuestas, adormecidas y boicoteadas tanto por el poder como por los partidos centralistas, intentando encauzar los trabajos comenzados en enero de 1933 en la Asamblea de Córdoba. Se trata de una acción promovida desde la sociedad civil, pero ni se andan con medias tintas ni ocultan sus ideales. Uno de los párrafos más comprometidos llama a los andaluces, “siquiera por evitar el privilegio” a “ser libres como todos aquellos pueblos hermanos”.

“Vuestra vida económica y espiritual juéganse lo porvenir en los instantes de esta hora trascendente. Todas las Regiones van a ser autónomas. Siquiera por evitar el privilegio; siquiera por defender la igualdad de todos los pueblos peninsulares en el seno de la Sociedad Española; resolveros a ser libres como todos aquellos pueblos hermanos”. Siquiera por no ser los únicos que hacen el tonto, parecen decir muy claramente. Siquiera por no destacar como pueblo carente de sentimiento e identidad. Continúan: “¿No veis? Cada uno de esos pueblos procurará, como ya ocurre hoy con respecto a Cataluña, beneficiar legítimamente sus intereses particulares a costa del Pueblo que, vergonzosamente, siga como Colonia…”

Cerca de noventa años después, seguimos colonizados. Continuamos adormecidos. Nadie se enteró entonces y ahora aún se enteran menos.

Pero los firmantes, o mejor aún, el único firmante y autor de este manifiesto, tiene las ideas claras… y altas: “Vosotros, acostumbrados a servir de espectáculo … /… no podréis acaso admitir que en la Historia de los hombres, por vuestra noble ascendencia, tenéis derecho a representar una suprema esperanza de la Humanidad en crisis. Sin embargo, sois la estirpe castigada de aquellos hombres que de Andalucía hicieron en sus épocas de libertad jardín de infinitas bienandanzas; los herederos de aquellas generaciones incomparables, por quienes Andalucía llegó a resplandecer como Faro del Mundo, laborando culturas y civilizaciones desinteresadas y poderosas”.

 

Para finalizar, tres palabras: “Y, la Paz”. Un mes después, estalla la guerra civil en España.

MANIFIESTO “A TODOS LOS ANDALUCES” DE LA JUNTA LIBERALISTA.

JUNIO 1936

 

 

A todos los andaluces

Salud:

 

El organismo de Acción Pro Estatuto, formado por uno de los Consejos de la Junta Liberalista de Andalucía, con la colaboración de elementos pertenecientes a sindicales obreras, partidos políticos de ideologías diferentes, y entidades económicas y culturales, se dirige a vosotros con el fin de procurar interesaros en esta obra de autonomía regional; aspiración que no excluye la particularidad de alguna doctrina ni de algún programa religioso, político o societario. Quisiéramos, nosotros, que por la virtud de este carácter de conveniencia común, referido a la empresa autonomista, para la cual os venimos a convocar, llegase la Paz a regir entre vosotros, durante unos días de convivencia fraterna; sin perjuicio de que, una vez conseguida la autarquía de nuestro pueblo, cada uno de los andaluces o cada grupo político u obrerista procurase llegar a orientar a Andalucía, manteniendo sus particulares puntos de vista, o combatiendo por sus respectivos criterios de justicia y libertad.

No es una motivación de mero egoísmo regional la que nos determina para atrevernos a pedir, con respecto a Andalucía, la instauración de un régimen autonómico. Tanto necesita España, como Andalucía, el que esta última llegue a tener una constitución autárquica. No se olvide que este organismo de ACCION PRO ESTATUTO ha sido patrocinado por la Junta Liberalista de Andalucía; y que esta institución viene, desde hace mucho tiempo, empeñada en una paciente y obscura labor de creación integral andalucista, ordenada a restaurar en Andalucía su propio sentido vital; despertando su vocación histórica de gran pueblo creador de culturas o civilizaciones dirigentes de lo Humano; labor, desde siempre inspirada por el lema del Escudo Andaluz: “Andalucía, por sí, para España y la Humanidad”.

España precisa que Andalucía se levante en petición de su autonomía. El acatamiento ineludible que la Constitución de 1931 tuvo que rendir al hecho natural de “España, República federable” (concepto de Estado, nuevo; sin precedente sen la Política Constitucional europea) no sólo hubo de expresar la realidad, por nadie discutida, de una crisis referida al Estado Español centralista, de solución inaplazable; sino que vino a enunciar, también, la necesidad urgente sentida por España, de llegar a resolver aquella crisis, reconstituyéndose conforme a las exigencias indeclinables emanadas de su original estructural natural e histórica, en la forma lógica y tradicional de un Estado centralista, imposible de restaurar por haber ya muerto en la conciencia de los españoles, ha sido la causa principal del fracaso experimentado por todos los gobiernos españoles, en lo que va de siglo. Como que el Caos español que, cada día más, se va intensificando, aunque se haya tratado de encubrir durante los frecuentes periodos dictatoriales, fingiendo un orden, mediante aparatos de fuerza, corresponde al paréntesis abierto desde hace próximamente treinta años, con la invalidación del Estado Centralista; y, el cual paréntesis sólo puede llegar a ser cerrado con la afirmación rotunda del Estado federal; haciéndose de regir, mientras tanto, los españoles, tal como se han venido rigiendo desde el novecientos hasta ahora, por el cadáver de un Estado de que mantuvo y mantiene apoyado en las armas policiales, falto de justificación o de vida al faltarle la adhesión de las conciencias ciudadanas. Es decir, que los españoles han vivido durante muchos años peor que si no tuviesen Estado, regidos por la sombra de un Estado difunto.

Por estas razones podrán llegar a ser discutidas o acatadas las últimas formas expresivas de los movimientos autonomistas, más o menos vehementes; pero lo que no se puede negar, después de lo expuesto, es que en la hondura de esos dinamismos, ha venido alentando y alienta aún el alma incomprendida de un sentimiento españolista, puesto que aquellos movimientos hubieron de corresponder con mayor o menor crudeza a la necesidad vital de España, relativa a sustituir un Estado muerto por un Estado vivo que evitase el Caos. Españolista, fue, por tanto, el gesto, acaso violento de Cataluña, cuando en 1931 llegó a arrogarse o a decretarse a sí misma un régimen autonómico; españolista, aquel incomprendido movimiento liberalista andaluz que, durante el mismo año, aspiró a establecer el Estado libre de Andalucía, siendo calumniado con el nombre de “Complot de Tablada”: como españolista ha sido también el plebiscito vasco, antecedente de la presentación en Cortes de un Estatuto autonómico que empieza a embargar la atención de castellanos y de leoneses; los nobles hijos de esas regiones infundadamente tenidas por hegemónicas y privilegiarias, no obstante que el Patíbulo de Villalar viniera a simbolizar para siempre, como cayeron bajo un yugo común esclavitud, todas las Regiones de España, vencidas por la influencia extranjera, uniformante y centralista.

Españolista, es, pues, este llamamiento por el cual, nosotros, venimos a insistir, ahora, cerca de los andaluces. Pues qué; Andalucía, esencia de España, ¿habrá de incurrir, nuevamente, en la persistencia de no responder a esa angustiosa necesidad de un Estado federalista, amparo común, que todos los pueblos españoles experimentan?

Andaluces: Además de por España, por vosotros mismos; aunque siempre uséis de vuestra autonomía, subordinando el propio interés al servicio de España y de lo Humano; resolveros a ser libres.

Vuestra vida económica y espiritual juéganse lo porvenir en los instantes de esta hora trascendente. Todas las Regiones van a ser autónomas. Siquiera por evitar el privilegio; siquiera por defender la igualdad de todos los pueblos peninsulares en el seno de la Sociedad española; resolveros a ser libres como todos aquellos pueblos hermanos. ¿No veis? Cada uno de esos pueblos procurará, como ya ocurre hoy con respecto a Cataluña, beneficiar legítimamente sus intereses particulares a costa del Pueblo, que vergonzosamente siga como Colonia, uncido al yugo de un Poder Central, que ya no podrá ser un Poder centralista, sino un instrumento de los poderes que vengan a regir las Regiones autónomas. La articulación de vuestra Industria; el concierto de vuestras actividades mercantiles; el cultivo de vuestros campos; el aprovechamiento de vuestras aguas; el desenvolvimiento planificado de todas vuestras privativas fuentes de riqueza; la traducción de vuestros sentimientos y de vuestras privativas intuiciones jurídicas y sociales en leyes propias que respondan a vuestro Genio o manera de ser originales, y a vuestras particulares concepciones del Mundo y del vivir; todo esto, nada menos que el existir independiente, alimentado con medios o recursos propios y conforme a las exigencias de vuestro exclusivo carácter; todo esto podréis llegar a tener y a fruir más allá de vuestra autarquía.

La Miseria como estado permanente y la violencia como norma de relación, pudiera también a venir a concluir difundidas por vuestra libertad. Fenómenos son estos extraños para nosotros, sólo posibles en este medio durante la vigencia en eras de esclavitud. Vientos del Norte que arrasaron, al fin, nuestra Casa antigua, convirtiendo en desierto el vergel de nuestra Isla de luz, entre bárbaras oleadas tenebrosas que nos combatían del mundo medieval. Y desde que nuestra Casa cayó, una y otra vez, siempre asolándonos esos vientos… No desatended ahora nuestra voz; como el año 18, desdeñasteis el grito de la Asamblea Andalucista de Ronda, quien clamaba al apercibir por entonces el inicio de los fenómenos de la Post-Guerra: “Apresuraos, andaluces, a reforzar vuestras fronteras espirituales con las fronteras políticas. Que no pueda remontar el muro que guarde a vuestro país augusto la misma oleada de barbarie norteña que avanza ahora como vino entonces… cuando se llegó hasta nosotros para interrumpir durante siglos el devenir de nuestra incomparable Historia cultural”. Acaso, de haber sido escuchada esa voz, los bárbaros fenómenos transpirenaicos del paro y la violencia hubieran sido corregidos en Andalucía.

Despreciad cuanto os dicen de que la Autonomía servirá únicamente para aumentar las burocracias y las que nombran por las calles granjerías políticas. El Estatuto andaluz será lo que quieran que sea todos los andaluces; pues a todos ellos los venimos a llamar para que, con la sencillez y aun el simplismo que deseen, lleguen a delinear la figura de un Gobierno propio. A nosotros, meros convocadores, no nos está permitido ahora enjuiciar un Estatuto para actuales incontrovertibles. Ved los municipios andaluces, ansiosos todos ellos de plena libertad. Atended el anhelo que cada pueblo andaluz siente de emanciparse para siempre de caciques locales, provinciales y centrales, ligaduras de su espíritu creador, piedras del sepulcro de su historia que quieren resucitar. Completad el cuadro con ese afán intensamente sentido en los pueblos de articular las actividades económicas en gremios o secciones sindicales… ¿Qué? ¿No llegaréis a percibir, meditando acerca de estos hechos indiscutibles, un signo de originalidad en cuanto a lo que pudiera llegar a ser el Estatuto Andaluz?

Andaluces de todas las ideologías, como ahora se acostumbra a decir: En estos tiempos, en los cuales todas las normas se rompen y todos los valores se derrumban, el Mundo necesita de un pueblo definidor o creador de lo Humano, que es lo divino sobre la Tierra. Vosotros, acostumbrados a servir de espectáculo como Gwynplaine, robado a sus padres nobles, y a quien la despiadada cuchilla de unos titiriteros, mutilándole los labios, condenó a reír en el Circo eternamente; vosotros no podréis acaso admitir que en la Historia de los hombres, por vuestra noble ascendencia, tenéis derecho a representar una suprema esperanza de la Humanidad en crisis. Sin embargo, sois la estirpe castigada de aquellos hombres que de Andalucía hicieron en sus épocas de libertad jardín de infinitas bienandanzas; los herederos de aquellas generaciones incomparables, por quienes Andalucía llegó a resplandecer como Faro del Mundo, elaborando culturas y civilizaciones desinteresadas y poderosas.

Para la Historia del Espíritu, acaso no sea este trance el de una Región que se levanta; quizás la erección de un nuevo Fanal que va a encenderse. Concluyó el Circo: Al Palacio: Cien generaciones de antepasados ilustres, arrebujados en la entraña milenaria de Andalucía, tiemblan de júbilo sintiendo que su obra de maravilla puede llegar a ser continuada por una progenie inmortal, digna de su majestuosa grandeza.

Y, por último: Vosotros, los hombres nacidos en cualquier país y que viváis en Andalucía: Ayudadnos a levantar a nuestro pueblo. Si sois españoles, por España. Copa la más intensa de la originalidad de España, esto es Andalucía. La grandeza no bélica de España coincidió siempre con las eras de libertad andaluza. Andalucía libre será España libre de… la influencia desvirtuadora ejercida por otros pueblos sobre España. Y, si sois extranjeros, por la Humanidad. En Andalucía, no hay extranjeros. Atended a Europa… Durante todos los Medievos, salvó al Mundo Occidental, Andalucía. Y, la Paz.

ACCION PRO ESTATUTO ANDALUZ.

Por su mandato. Blas Infante.

Andalucía a 15 de junio de 1936

 

Reinauguración del Jardín arqueológico del I.E.S. Jorge Juán de San Fernando. Cádiz.

El pasado martes 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, se  reinaugura el Jardín Arqueológico del I.E.S Jorge Juan de San Fernando coincidiendo con el 18 aniversario de su construcción. Dentro del programa Vivir y Sentir el Patrimonio hemos formado setenta cicerones que explicarán a los visitantes los diferentes contenidos expuestos.

¡Ay! La Línea, Línea de la Concepción. Jose Chamizo de la Rubia. Exdefensor Pueblo Andaluz.

Autor: José Chamizo de la Rubia.

Gentileza: «El Portal de Andalucía»

 

Vayan mis palabras de agradecimiento, con este verso de Gabriel Baldrich y música del maestro Jaén, que compusieron un pasodoble a una ciudad que desde hace unos años está en el punto de mira de los medios de comunicación. Gracias a La Línea, porque mi generación aprendió que había otras formas de vida diferentes a las del franquismo. En los años sesenta, de manera especial, fue la ciudad más moderna de España en costumbres, pensamiento, música, pintura y moda. Los discos de los Beatles y otros grupos ingleses pasaban la frontera entre Gibraltar y La Línea, a mayor velocidad que en otros puntos del territorio nacional. Las primeras minifaldas vistas en España, aunque sea anecdótico, pasearon por La Línea, donde Mary Quant era un tema de conversación en las reuniones sociales. Una ciudad avanzada en lo gastronómico, haciendo famoso su “tapeo” en diferentes bares conocidos en toda la Comarca.

El año de 1969, amparado en cuestiones votadas en la ONU, Franco decidió cerrar la verja que no se reabrió hasta 1982. Con anterioridad se cortó la comunicación telefónica dejando a Gibraltar aislado del resto del Campo y del mundo. Este cierre fomentó la identidad de los gibraltareños como pueblo, un hecho ignorado por el régimen.

El cierre de la frontera trajo como consecuencia paro y pobreza. La economía de supervivencia que aportaba la Roca hizo que la emigración se incrementara día a día. Y lo que fue una ciudad viva pasó años casi moribunda, contando solo con el trabajo de profesionales que decidieron quedarse en la La Línea, para intentar salvarla de cara al futuro. Me refiero a maestros, maestras, curas, monjas de diversas congregaciones y población concienciada con el futuro de su ciudad.

Mientras tanto, un sector de la sociedad que vivía del contrabando de tabaco inició un camino más peligroso en el negocio del cannabis. Inicialmente se hizo, durante algunos años, a pequeña escala, con el tiempo aparecieron traficantes de otras provincias españolas, pensemos en toda la costa, más Madrid y Barcelona. Los mafiosos turcos, junto a los representantes de la mafia italiana, habían tenido una reunión en la ciudad condal para hablar de estrategias comerciales que se aplicaron inicialmente en los barrios pobres donde la heroína suponía un alivio, inicial, para unas vidas rotas. Los narcos, venidos de fuera, siguiendo las directrices de las organizaciones mafiosas, plantearon el “intercambio” de cannabis por heroína. Estamos en los años setenta bien entrados. Los antiguos contrabandistas de tabaco se vieron, de pronto, ante un negocio que tenía pocas coincidencias con los “porros” como ellos decían. Algunos se negaron al intercambio. Es necesario decir que, con estas personas pese a sus actividades ilegales, se podía hablar. Algunos ya en los ochenta me pidieron ayuda para rehabilitar a sus hijos e hijas heroinómanas. Recuerdo a uno de ellos, persona entrañable, que, por negarse al intercambio, lo asesinaron en Marruecos. Los jóvenes traficantes de hoy son intratables, tal vez por el abuso del consumo de cocaína, unido a la enorme cantidad de dinero que han manejado.

Fue así, lentamente, como La Línea, y todo el Campo de Gibraltar, más otras localidades andaluzas, iniciaron un camino peligroso ante la pasividad de todas las administraciones, que, si bien dieron una respuesta a los adictos gracias al presidente Chaves, no hicieron casi nada contra el tráfico de estupefacientes. Las Coordinadoras contra las drogas nos cansamos durante años, desde 1986, de pedir soluciones al narcotráfico y al blanqueo de capitales. Fuimos escuchados especialmente, por B. Garzón, Carmen Romero, Javier Arenas, y algunos más. Pero el mal iba creciendo. Sabíamos que se estaba organizando una especie de estado dentro del Estado, que el poder económico era enorme. Lo vivimos algunos por las propuestas millonarias que recibimos y rechazamos. No había forma humana de convencer a los responsables públicos del problema que se estaba creando en las bases populares empobrecidas. En el fondo, casi nadie nos creía.

La guerra escondida continuó más tarde con la irrupción de la cocaína y la llegada de traficantes gallegos y colombianos a La Línea. En la comarca fronteriza de la Costa del Sol, las mafias italianas y las del Este, hacían incursiones de negocios a la comarca. Todo se iba complicando, la reacción de las autoridades era hacer grandes operaciones y punto. El mal continuaba. Como hecho a destacar, recuerdo el «Caso Algeciras», que se llamó así porque prácticamente toda la brigada de estupefacientes de la ciudad entró en prisión. Quiero destacar, no obstante, el trabajo arriesgado, algunos perdieron la vida, de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado durante esos años. Trabajando sin medios, pero con un gran reconocimiento popular.

Llegamos al año 2021, -después de dejar atrás infinidad de acontecimientos-, el ministro Marlaska decidió poner fin a esa fuerza del estado dentro del Estado, y lo ha ido consiguiendo, dotando a la comarca de más policías, guardias civiles, y vigilancia aduanera.

Los narcotraficantes están acorralados, nerviosos, violentos, jugando sus cartas ante las medidas policiales. Hace unos días dos jóvenes en una “goma” poco resistente, cargada con garrafas de combustible para llenar los depósitos de narco lanchas, volcó y los dos tripulantes se ahogaron, el mar en poniente es muy peligroso. A partir de ese momento, surge la polémica. Los familiares y amigos de los fallecidos culpan a un guardia civil de impedir que ellos fueran a rescatar a sus amigos que se estaban ahogando. La guardia civil informa que llamaron a salvamento marino y a la embarcación del propio cuerpo para que los asistieran. Según los amigos y familiares llegaron tarde, “si los hubiesen dejado a ellos, no habrían muerto”. Esa es la triste polémica. Los acontecimientos posteriores están cargados de razones: la muerte de los dos jóvenes, la imposibilidad de ganar dinero, la situación social de algunos de los barrios… Los métodos no son los adecuados.

Queda claro, una vez más, que solo con acciones policiales no se arreglan problemas tan graves. Hemos pedido desde el movimiento asociativo más medidas sociales y un plan especial para la comarca, que el representante de las Coordinadoras, Paco Mena, entregó al ministro del interior y a todos/as los que han ido de visita a la comarca. Las personas de barrios con tanta tradición marinera como La Atunara, necesitan ayudas específicas para hacer frente a una vida digna. Sé que el dinero que se gana traficando no es comparable con el de un sueldo digno (en épocas concretas por estar en “un punto” para avisar si llega la policía se cobraban 600 euros, 500 por llevar combustible, a las narco lanchas). A pesar de ello, hay que seguir trabajando en otras direcciones que complementen la acción policial, que ésta no sea el único camino. Si no se hace adecuadamente, tenderemos más violencia en una ciudad, querida, que se merece mejor suerte.

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