Todos son obstáculos. Por José Chamizo de la Rubia. Sacerdote.

TODOS SON OBSTÁCULOS

Normalizar la vida de los chavales que fueron tutelados por la administración y ella misma los puso de patitas en la calle al cumplir los 18 años, se está convirtiendo en una tarea hercúlea. Últimamente, para poder contratar a uno de estos jóvenes en el campo, las empresas piden una cuenta corriente. Para abrir la cuenta, los bancos exigen un contrato de trabajo. Ya estamos con los famosos círculos que impiden ver a un ser humano en estado de necesidad.

Voy a la Caixa primero, donde me despachan amablemente con argumentos jurídicos muy débiles, pidiendo disculpas, pero “esto es lo que hay”, yo respondí “la bahía junto a Cai” Luego al Santander, donde todos son obstáculos. Me dicen que no vale la resolución oficial del NIE de los jóvenes, quieren la tarjeta. Ignoran, que en Melilla de donde proceden estos chicos, no dan tarjetas. La abogada del banco, a la que regalaron el título en un bazar chino, insiste en el mismo argumento: tarjeta, tarjeta. Hay un señor con pinta de racista que pone todos los problemas del mundo. La directora está jugando al escondite y el único hombre normal y decente es el encargado de la caja. Al pobre, le di un mal rato debo reconocerlo, y a él, solo a él, le pido disculpas.

Bien, pues como los jóvenes no pueden abrir la cuenta, si no tienen contrato de trabajo, la empresa no los contrata, así que estos chavales, vuelven a quedar en la calle contando solo con la ayuda de Voluntarios por Otro Mundo y alguna otra entidad.

Los del Santander, de la calle Marqués de Paradas de Sevilla, fueron a tomar unas cervecitas para celebrarlo. Es mentira el discurso público, en el fondo a más de uno, por ejemplo, al empleado racista del Santander, le gustaría que todos fueran delincuentes para tener razones, que ahora no tienen, para pedir que los expulsen.

Seguro que algunos de estos tipos, amigos de blanqueadores, recorrerán los templos para ser vistos no porque tengan fe, y parecerá que rezan no sé quién puede oirles cuando desprecian a sus semejantes.

Obstáculos, más obstáculos, que pretenden impedir el derecho que tienen todo ser humano, a una existencia digna.

José Chamizo de la Rubia

Presidente de Voluntarios por Otro Mundo y de la Fundación Sevilla Acoge.

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